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Ivan mesetas has no choosen an slogan for this blog yet.

El famoso blog de una iraquí

Ivan mesetas - 2007-03-04 12:20:48
Para quien no lo conozca, yo acabo de descubrir a través de este enlace tanto el blog del que hablo como el que lo están traduciendo, el famoso «Baghdad burning, de «riverbend»». En el catódico idioma castellano es Bagdad en llamas.



Es algo así como el diario de Anne Frank versión siglo XXI, pues en Irak más o menos también se tiene que esconder la gente normal, en general: por ejemplo las mujeres, bajo trapos, y los civiles, bajo rezos.



Como sabemos, este tema tiene a veces la habilidad de sacarnos de nuestras casillas, haciendo que cualquier otro problema o lucha pudiera parecer una imbecilidad: será lo que pasa cuando te cuentan, además en tu lengua materna, problemas presentes y casi en directo.



Extraigo notas que me intrigaron (y propongo —tan animadamente como véis— una marcha a pie multitudinaria a Irak). Cada párrafo es independiente:






  • El auténtico miedo es últimamente la mentalidad de tanta gente, la grieta que parece haberse abierto camino a través del propio corazón del país, dividiendo a la gente. Es descorazonador hablar con conocidos, gente sofisticada y civilizada, y oír que los sunís son así y los chiís asá. Ver que hay personas que recogen sus cosas para mudarse a “barrios sunítas” o a “barrios chiítas” ¿Cómo ha podido ocurrir esto?



    Much@s irakíes de mi generación tienen esta actitud [no la del párrafo anterior, sino una "buena"]. Hemos sido educad@s para creer que la gente que discrimina de cualquier forma, positiva o negativa, en base a secta religiosa o raza, son personas retrógradas, ineducadas e incivilizadas.



    Estoy tan frustrada que no puedo pensar con claridad. Estoy llena de rabia contra Israel, los USA, Gran Bretaña y la mayor parte de Europa. El mundo está yendo al infierno por permanecer quietos y permitir la masacre de inocentes.



    Es fascinante ver el mundo más allá de Irak preparándose para el Mundial.



    Hay en curso una limpieza étnica y es imposible negarlo.



    Nunca pensé que echaría de menos a los coches bomba. Al menos un coche bomba es indiscriminado. No te busca porque seas suní o chií.



    Esto ha estado pasando por todo Irak. Misteriosos hombres del Ministerio de Interior asaltan a civiles y se los llevan.



    Inmediatamente [tras la entrada en Bagdad de los liberadores] empezamos a oír hablar de la Guardia Revolucionaria Iraní, y de que habían formado una milicia con irakíes que habían desertado a Irán durante la guerra Irán-Irak. Se oía que ya estaban dentro del país y que ayudaban a saquear y a quemar todo, desde instalaciones gubernamentales hasta museos. Hakims y Badr debutaron, seguidos por otros clérigos con sus guardias y milicias personales, todos ellos infiltrándose desde Irán. Hoy en día gobiernan el país.



    Pero nadie se atreve a hablar sobre el papel que Irán está jugando en el país.



    [Una anciana alojada en la casa:]

    “Todo el mundo muere finalmente y yo he tenido una vida más larga que la mayoría de los Irakíes –hoy mueren niños y gente joven. Sólo temo a la muerte porque nací bajo una ocupación extranjera... nunca soñé que moriría bajo otra.”



    Tres años y el suministro eléctrico es peor que nunca. La situación de seguridad ha ido de mal en peor. Se siente como si el país estuviera al borde del caos una vez más, pero un caos planeado de ante mano, prefabricado, y dirigido por las milicias religiosas y los fanáticos.



    De nuevo, no puedo sino preguntarme por qué se ha hecho todo esto. ¿Cuál es la razón de destrozar Irak así, más allá de lo reparable? Irán parece ser el único ganador. Su presencia en Irak está tan establecida que criticar públicamente a un clérigo o ayatollah roza el suicidio. ¿Se les ha ido tanto de las manos a los Estados Unidos la situación que ahora es irrecuperable? ¿O esto era parte del plan desde el principio? Me duele la cabeza sólo de plantearme las preguntas.



    Otras áreas están siendo invadidas por islamistas armados. Los estadounidenses no tienen absolutamente ningún control en estas áreas. O quizá, simplemente, no quieren controlarlas, porque cuando hay un choque entre la milicia de Sadr y otra milicia en una zona residencial ellos rodean el área y observan lo que pasa.



    No hay leyes que digan que tenemos que usar el hijab (todavía), pero hay hombres en túnica negra y con turbantes, los extremistas y fanáticos que fueron liberados por la ocupación, y, en cierto momento, te cansas de desafiarles.



    Muchos de los “adioses” fueron dichos estoicamente –casi con indiferencia- con una falsa sonrisa esculpida en la cara y las palabras, “Nos vemos pronto”… Sólo para salir por la puerta y querer derrumbarte con el peso de separarte de otro ser querido más.



    Mi única conclusión es que los norteamericanos quieren retirarse de Irak, pero querrían dejar detrás una guerra civil con todas las de la ley porque no quedarían bien si se retirasen y las cosas comenzasen a ir mejor, ¿no es verdad?







(Por Iván mesetas)

La mamá modelo es "procesada"

Ivan mesetas - 2007-03-03 03:37:51
Hace poco hablábamos de mamás. A una mamá se le quitan los dos niños, 7 y 9 años, parece, porque les quiere dar una carrera temprana, de modelos y actores; y mientras, imaginemos que al dinero no le hará ascos, la mamá.



1. La mamá ha conseguido que el mayor placer de los niños sea el cole.



Encima de que consigue que los hijos sean felices yendo al cole —"quiero ser como los demás", dicen, animalicos— porque faltan mucho —increíble hazaña— van y le quitan sus hijos, encima de que les anima y construye una larga carrera de actores y/o showmans, que hay que empezar pronto...



2. La mamá ha conseguido que añoren a su padre.



¿Cuántos padres divorciados no pagarían por ello?



3. De malnacidos es ser desagradecido.



Con todo esto, ya vemos, el Estado, que se sabe que nace mal —como todo lo demás—, ese malnacido de violencias infinitas y múltiples derramamientos..., in illo tempore... sigue desagradecido y deja a los jueces elegir la carrera de los niños.



Ya puedes nacer de familias todo lo "malas" que sean (que todo marcha estropeándose...), pero eso sí, que no te desvíen de lo normal, ni te exploten antes de tiempo, no vaya a ser que antes de tiempo despiertes del sueño..., porque quizá ese despertar... ¿es privilegio reservado? En mi clase, de pequeño, aunque éramos más mayores que 7 y 9 años, venían gentes del cine a robarnos a uno que se iba a veces desganado a ganar unos dineros que ni pensábamos que existían, en aquel entonces, ilusos de nosotros, asociales de nosotros: era el juan diego bottox, aquel. Bien, pues nada, será que depende de la edad, pero todo lo bueno y diferente cuesta, dejen a los niños que los exploten cagontodoloquesemenea.



Abajo el cole y la comba.
Tenemos tres artículos en internet que expresan lo que yo al menos sin duda «esperaba» en relación al 11-M. Son artículos que he trasladado también a mi guarida en mesetas.net, para que acompañen nuestras futuras disquisiciones sobre «realidad»..., disquisiciones que empezaré más abajo. Los artículos son:



- «11-M Todos están mintiendo»: http://mesetas.net/?q=node/107

- «Madrid 2004: el ejercicio del terror»: http://mesetas.net/?q=node/108

- «El 11-M, las dos versiones del Sistema»: http://mesetas.net/?q=node/106 (Extraigo esta frase, que ya quería oírla por ahí de una vez: «Hay demasiadas dudas, no tengamos miedo ni nos importe que nos llamen fascistas y conspiradores que hacemos el juego a la derecha, porque sabemos perfectamente que todos ellos son los auténticos fascistas, ellos los auténticos conspiradores.»)



Cuando alguien acusa a «una persona» de «conspiranoica» (cosa que seguro ya han hecho con los autores de esos artículos) en parte se está suponiendo —e imponiendo— algo muy absurdo (y se está en parte estableciendo también el marco, como dije, se está imponiendo algo, el mismo marco, para la persona acusada).



Bueno, no nos hagamos tanto lío: es que lo esencial del lenguaje es que es consigna, antes que información, comunicación...



Quizá lo que «se supone», lo que se está suponiendo —de acuerdo además con esa imposición de marco— es que «la realidad» no «conspira», que, de por sí, ya la «realidad es la realidad»..., que no la forman actos sin «consciencia»..., que yo cobro mi sueldo —con suerte— y además «España va bien»..., y que las «uniones» de las cosas se producen todas como en un «matrimonio», esto es, «todo en regla», ya que si «todo» funciona es porque funciona... y «no le des más vueltas». Todo así funciona independientemente del contenido... y... entonces ya está... no hay más que hablar, «todo» está hecho de «verdaderas relaciones»... pero... pero es que ocurre que las relaciones que «fabrican» la realidad no son así, no son «las de los cuentos».



La realidad es realidad porque «conspira», lo demás, cuentos de hadas.



¿Necesitamos «eso» —cuentos— para siquiera poder seguir en el día a día? ¿Qué día a día? ¿El de la familia y trabajo agotadores si es que se tiene la «suerte» de poder desaparecer del mundo vía la inmensa pre-jubilación que es por lo general el trabajo asalariado?



Véis, esa posible «necesidad», el que necesitemos las mentiras más «globales», las más «artificialmente» trabajadas por legiones de «comunicadores» y a veces hasta «expertos científicos» de diversas especialidades... esa necesidad es índice de aquello del «otro mundo es posible», índice de la a veces sutil «máquina de guerra global» instalada por y sobre los Estados... es índice quizás de los cambios que terminarán por imponerse —o muchos piensan procurarlo— a la hora de «fabricar» una persona en el «capitalismo global»... de los cambios en nuestras creencias en «lo social» en general, de «lo social» en general... de «los expertos»...

Lyotard y Losantos

Ivan mesetas - 2007-02-26 13:40:41
(Por Iván mesetas)



Ignorante de mí, al darme con un libro de Lyotard en una biblioteca me encuentro con que Losantos y Lyotard tuvieron «un romance».



Bueno, en general tuvieron un romance él y toda la filosofía/psicoanálisis/etc. franceses, con Federico Jiménez Losantos, digo.



Casi 30 años... y... uf, no pasan en balde, y tanto.



Pero yo creía que lo suyo era más con la literatura, pero no, era muy "filosófico/psicoanalítico/etc.", sobre todo "etc.".



Pero nunca nadie tiene «la culpa» sólo, él sólo, de lo que hace o deja de hacer.



En el prólogo y epílogo al libro encontrado ya apunta Losantos maneras irónicas, destructivas... aunque no «por completo» destructivas, ni mucho menos.



Leyendo esas palabras sueltas, irónicas y engreídas, en la participación de Losantos en este bonito libro («Discurso, figura») de Lyotard, otra vez me da que pensar que simplemente si aquel, Losantos, hubiera leído un poco más las lecturas a las que se remite en el Anti Edipo, si hubiera insistido... si se hubiera salido un poco más de sí mismo... y de otra manera... salir de eso que quizá parecía empezar él a «detestar» (marxismo simple y demás)..., de eso que quizá ya tanto detestaba. Si hubiera «salido» de una manera más profunda..., esto es, profundizando en lo que los Deleuze y Guattari tenían que decir sobre todo ello... (y no bastan meramente sólo una o dos lecturas de por ejemplo el Anti Edipo, libro sobre el que digamos «ironiza» de alguna manera) esto es, si hubiera leído algo más de antropología, etc.... lo cual es básico... ahora habría otro vocero de la Cope menos frustrado y menos pesado. Habría entendido mejor o siquiera entendido lo que quiere decir el «Anti Edipo» de Deleuze y Guattari, que es... yo qué voy a decir... pues muy útil, muy bueno, etc.

Democracia, expertos... versión III

Ivan mesetas - 2007-02-11 01:47:25
(Por Iván mesetas)



En lo académico se supone que juegas explícitamente a hacerte daño. Además, no hay posible comunicación con el orden de las «vidas corrientes», esto es, las cosas hacen daño.



Al igual que no todo el mundo tiene a su cargo abrir pechos y operar corazones, las «verdades» en la sociología o la política —que se «juegue» algo en su estudio— no pueden «comunicarse», no son opinables sin que todo cambie, sin que cambie todo el marco, incluido el marco que te permite tener tu sueldo.



De ahí en parte las quejas con respecto a «lo académico» de toda índole.



Hay determinados temas que requieren de tu decisión y seguimiento, y hay «verdad» en el momento —bien real— de que siempre tienes que elegir un camino, cerrar una hipótesis..., y «hacer mundo» a partir de una afirmación, no de una mera disolución en un régimen del «¿bueno y?», o del «ya, bueno, y qué...».



Dentro de que hablamos muy «en general» ya se puede decir que lógicamente cuando los asuntos están muy especializados entonces cada uno tiene una serie de guaridas preestablecidas y no tiene que cuestionarse nada. Pero... ¿quién se encarga de la composición de esto? ¿Funciona solo? No, y el síntoma de que no funciona solo son los rechazos del pensamiento o la política «de verdad».



Hay campos, situaciones, etc. donde aquellas guaridas pueden estar tan bien constreñidas, hechas, desarticuladas, que uno pueda quizá predecir que hasta que no suceda algún desastre nada va a cambiar.



No hay posibilidad por tanto de comunicar esas verdades, y eso pese a que sean cosas muy sencillas o precisamente por ello.



Por ejemplo, y aunque es un mal ejemplo, si se demuestra «matemáticamente» que un meteorito gigante va a chocar contra la Tierra y que no tenemos medios técnicos para evitarlo o paliar nada en ninguna medida, eso no es comunicable, o si lo es inmediatamente la sociedad que te paga para ser «sociólogo», «científico», etc. deja de existir y se acaba tu trabajo.



Bueno, pues «la sociedad» es precisamente eso, la ficción de la comunicación sosteniendo las pequeñitas miserias de pequeñas seguridades y grandes amplificaciones de cierta articulación de los instintos/tendencias de los seres humanos y sus «familias» con mayores o menores entramados de teorías, cosas, procesos.



Lo que vengo a decir es que el mundo está lleno de «verdades» de ese estilo, no comunicables en un mero régimen de «opinión», el mundo se llena de excepcionalidad, por así decirlo.



Así que hay que hacerse daño, y lo más «globalmente» posible. Casi por obligación debes de poder-hacerte-daño... o bien llegar a la ataraxia1, y entonces, dentro de lo que veías —o muchos verían— como «invivible e impensable» poder hablar y vivir realmente en ello, de ello y con ello..., y hacerlo encima de forma productiva.



Toda profesión quizá tiene algo de eso, que quizá es vivible por la propia inercia o persistencia a lo largo del tiempo de la actividad, de eso en que te has subido sí o sí.



Por tanto la mayoría de los profesores en general —o de economía, sociología, etc. en particular— básica y paradójicamente ¿son como cirujanos que jamás quisieran ver sangre? ¿Un absurdo? ¿Como si nunca hubiera «verdad»? Y es que obviamente «todos tenemos nuestro corazoncito». Pero... ¿cómo se articulan los corazoncitos y las estructuras de corazoncitos a lo largo del planeta y con el gigantesco Deseo/función global o no global del Capitalismo?



La representación y análisis, el despiece de la realidad..., la búsqueda de herramientas para todo ello, búsqueda en toda la filosofía, antropología, etc. no puede dejar a nadie indemne, y quizá por eso —entre otros motivos— haya especializaciones, en el mundo. Pero, como decíamos... ¿cómo se componen las cosas? ¿Lo hacen solas? ¿Vale la actual Constitución que existe implícita para componerlas? ¿Valen los presupuestos, las categorías de base, las acciones normales y gestos corrientes?



Obviamente existe una forma de división de los campos (política, economía, comunicación, salud, información, etc.) contingente, histórica, y que quizá nunca podamos cambiar «tanto como deberíamos o querríamos experimentar» para divertirnos, aunque sólo fuera para «divertirnos». La imagen podría ser algo así como el pensar en cambiar —antes que desviar— el cauce de un río, un río que entonces ya no sería ese río, o quizá la imagen de un gran barco —la imagen del Titanic—, que no tiene toda la capacidad que se quisiera para poder corregir su rumbo y se estrella sí o sí.



Pero es obvio que como aún no tenemos renta básica2 —en cuanto al tema de los expertos— resulta entonces que la gente ha de «tener miedo a no mantener la plaza», el sueldo, perder su corazoncito... y por tanto y como es lógico te tienes que poder hacer un «sabio», esto es, poder convertirte en un cabrón, en un funcionario: porque han pasado muchos años viendo pasar por delante de ti gran variedad de cosas, «injusticias», «jóvenes perdidos» si eres profesor..., «errores sociales» de los que ya lo único que puedes decir es que nunca se «subsanarán» pues han pasado a formar parte casi de «lo inconsciente», etc. etc.



¿Realmente podemos salir de toda esta mierda? ¿Es realmente una «mierda» o más bien un gigantesco éxito de ampliación? Ampliación para unas pocas «familias», eso sí... ¿Salir de toda esta concreta articulación entre máquinas sociales y familias, deseos y miedos, cacas de bebé y corbatas televisadas... de todo este tipo de dependencias de las vidas de humanos respecto a historias de elevamiento social, de congelamiento institucional, etc. etc.? ¿Es una tontería el pensarlo y el mundo siempre ha tenido que ser vivido con ese humor de lo «tal cual es»?



Todo ha pasado por delante del sabio y viejo profesor, funcionario, etc., por delante de esa su frágil e impresionante maquinita de representaciones e inmersiones que es el cerebro y, entonces, aquello del «cinismo» y el «oportunismo» que caracterizan a toda vida «normal» y sana para siquiera poder sobrevivir pasa a ser explicitado, pasa a ser «materia de su/tu persona». El Estado paga, «hay que defender la Democracia», se dirá, «el Estado de Derecho»...



Claro que... ¿esto también tiene que ver con un general «devenir adulto»? (¿Sí? ¿Cómo?).



Los sociólogos —o «la gente» en general que se dé con un problema, que es quizá cada vez más gente— se dan de cara con problemas que —por mucho que los analicen— les «retiran» automáticamente del mundo, les van haciendo ver el mundo más y más como una gigantesca inercia loca, rizomática, deslabazada, donde «los medios de comunicación» por ejemplo pueden soltar mentiras y al día siguiente todos estar tomando cartas en el asunto y empezar propagar vete a saber qué cosa. El mundo funciona gracias a millones de perfectas incomunicaciones y creencias que se articulan sobre ciertas ficciones como la de la comunicación. Para colmo, se puede hacer globalmente. Exagerando medio en broma, con un caso irónico pero con ciertos matices que sí que ya tiene el sistema-mundo que tenemos: un día, por ejemplo en los EEUU, pueden decir a todas las «agencias de comunicación» que han descubierto una vacuna contra la pobreza y vendérsela a los gobiernos necesitados, aumentando así entonces la riqueza de los ricos en EEUU y aumentando «la desigualdad» a nivel global.



Y qué «peligro» —tan divertido si lo ve cualquier extraterrestre, por otra parte— esa conjunción expertos/medios de comunicación, sobre todo cuando hemos comprobado nosotros mismos que hay tanto funcionario y tanto experto imbécil, realmente imbécil (acordarse siempre del caso límite del totalitarismo nazi, en esto).



De forma consciente o inconsciente hay entonces trucos para que la palabra «democracia» se haga algo más y más «esotérico»3.



Juguemos a simplificar el escenario: ocurre que se dan cosas, en sentido amplio.



  • Unas cosas son debatibles,
  • otras son no debatibles
. ¿Es esta tensión por definición algo definidor de «lo social»?



Es posible que casi siempre haya al final de todo un cierto sí/no, a la hora de hacer cuerpos —digamos— «macroscópicos» como «lo social»...



¿Siempre hay que barrer todo con un sí/no?



Esto, de cierta forma, parece inevitable en muchas cosas, independientemente del mundo del «sentido», del «significado»... hay muchas decisiones «sí/no» estabilizadas, ya que a la hora de aparecer o no, de ser problematizadas así o serlo de otra manera..., muchas de esas cosas siempre se pueden empezar por un sí/no:



  • Esta «información» pasa «sí/no» a todo el planeta en los telediarios, y entonces acepto «sí/no» la problemática tal y como la han planteado.

  • La CIA sigue pagando «sí/no» al gran pensador político Vargas Llosa para su tan inteligentísima campaña política neoliberal y entonces «sí/no» hablo de él.

  • Este dinero o este trabajo «sí/no» es legal.

  • Enciendo la tele «sí/no».

  • Inocente/culpable...

  • El novio de mi hija es «sí/no» apropiado para el futuro que le tengo preparado de gran furcionaria europea...





Además, está el matiz aquel de «lo global», que puede suponer que cosas que son «sociales» pasen a ser tan intocables como las esferas madre/hijo, pasar a que en cierta forma se «estabilicen»..., etc.



Por ejemplo a cierta gente «no le pueden tocar la religión», o «la tele»..., a otra gente no le pueden tocar «la ciencia»4..., o por ejemplo quizá ya nunca dejarán de criarse niños que principalmente hayan sido educados por «la televisión»... etc.



Si las cosas no debatibles –¿«creencias»?– pasan a formar el pan nuestro de cada día o nos conforman muy íntimamente y sin volver nunca a poder ser re-debatidas (si es que alguna vez lo fueron y si es que vale aquí emplear la palabra «debatir») entonces formamos siempre una especie de «sociedad por inercia», o «demasiado inercial» para según qué asuntos5. Pero de nuevo estamos hablando demasiado en general.



Hay quizá diferencias de relevancia —diferencias a instituir, quizá eso era en parte la política— en los tipos de asunto que pasan o no a ser debatibles. La forma de esa tensión: jugarse el marco, jugarse los términos en los que se discuten, poner sobre la palestra presupuestos... axiomas... esto hace daño en cierta forma a cualquiera, y quizá por eso la verdadera política —que trata sobre el marco— siempre tuvo que ver o hacerse por parte de aquellos que no tenían demasiado o nada que perder...



Pero supuestamente la política del capitalismo ya conlleva implícita una dinámica de añadir axiomas, unos axiomas que no remuevan nada o no remueven demasiado cierto marco.



A las diversas instituciones a veces se les da, queramos o no, el papel —y se les da el prestigio necesario y diferenciado, la legitimidad, o no— de suministradoras o mantenedoras de «creencias», creencias en sentido lato.



Pero el juego entre las instituciones «de cara a la galería» y «las otras» es quizá el juego «divertido». Un juego de ese tipo es precisamente el que últimamente en España salió a la luz cuando en el periódico «el mundo» se volvieron «locos» y se pusieron a hablar de confidentes de los cuerpos de seguridad del Estado... de la posibilidad de los servicios secretos y otras partes del Estado hubieran manejado a terroristas para atentar el 11-M... o sea, se habló de una realidad ya muy vieja en todos los Estados del siglo XX, y se perdió entonces una magnífica oportunidad para hablar de «marcos», oportunidad que se ha perdido por el estúpido partido de tenis de siempre, aquel de los dos partidos/mafias políticas que —como en casi todo país del planeta— se disputan la tarta de la suave estupidez compartida que a unos cuantos les da para «vivir cómodamente» (¿qué es vivir?), o que les permite (con nuestros —aún vivos— sistemas sociales de seguridad social, sueldos, trabajos para disimular sentados calentitos en oficinas, etc.) «hacerse viejos».



Algo complicado: la rigidez de nuestras relaciones con las «creencias en los expertos», y el papel que esas creencias juegan para conformar la sociedad, conformando ciertas «uterotopías».



Un ejemplo que consigue hacer una de esas uterotópicas confluencias «perversas» es el del terrorismo y los medios de «comunicación»6, una de esas uterotopías que nos resguardan a todos calentitos en las casas («sí/no tengo casa») esperando la lotería de la supuesta muerte que unos supuestos terroristas nos van a poder dar, terroristas que no por casualidad se anuncian gratis todos los días y a veces durante horas por la tele, en los telediarios, etc. (uterotopía)... ya que no todo iban a ser noticias como «te puede tocar la lotería», «te puede ungir Aznar», etc.



Otra caricatura de «nuestra sociedad/tribu global» (que en los EEUU del siglo XX creo que ha sucedido de formas no tan tontas pero igualmente patéticas) sería algo así como:
  • un experto –quizá incluso un «científico»– declara y sentencia7 por televisión ante millones de espectadores haber demostrado –pues sus amigos se lo han publicado en una «muy buena» revista– que cada vez que un ser humano vaya a la nevera tiene que ver un anuncio de la televisión pues de lo contrario la vida de un alga marciana -de la que nos alimentaremos en el futuro- se acorta en 120 años.




Parece claro que en la historia nunca hemos tenido a nuestro alcance la formación y estabilización de «sociedad» de una manera tan global y quizá en parte debido a eso tan «intocable» como ahora.



La inercia de los medios de comunicación por ejemplo, la capacidad de transmitir mediante ellos también «cosas malas», mentiras o tejemanejes... Por tanto, 1984 se queda corto y poco sutil, en algunas cosas.



Aunque podríamos decir que mucho de lo que ya se ha «hecho inerte» –no democrático por definición, y quizá ya para siempre intocable– está en declive: el petróleo quizás, la concepción de la salud, etc. Entonces, la sociedad/río estabiliza quizá de mil maneras –y ya sin vuelta atrás– una serie de mezclas (acciones, gestos, creencias), aunque más tarde queramos ver –o veamos de hecho– que algunas de estas mezclas deberían «(re)democratizarse», esto es, se debería cambiar la forma del barco sobre el que nos movemos, etc...



Pero «inercia» es quizá en realidad y desde siempre un sinónimo de «sociedad»..., todo nuevo nacimiento crece en un medio así, en evolución, con una cantidad mayor de «despropósitos», de incomunicaciones, de desarticulaciones... y todo nacimiento se ve en la obligación de «creerse un mundo» quizá día a día más imposible de creer. Nuestros cuerpos sociales se constituyen con inercias. Lo que los viejos de antes jamás hubieran imaginado es lo más normal para los jóvenes: cristalización de «razas» que no son razas, sino gente acostumbrada por pura definición a «comer mierda» y gente que no... por simplificar mucho. Formación y reforma de divisiones, de clases, globalmente, reparto de lo sensible9a... ¿Todo ello quizá sólo «eliminable» con cosas similares a la caída del imperio romano?



Las cosas no debatibles –como vemos– hay que dejárselas a «los expertos», por ejemplo las cosas económicas. Y lo malo es que quizá por esa «globalidad» de la situación se tiene la sensación de que «tiene que ser así», en esta lucha entre países, empresas..., y por tanto de que quizá se debería aspirar a entender cómo se «democratiza» el papel y las concepciones de por ejemplo esos expertos «semi-absolutamente-necesarios».



Además, cada una de esas aceptaciones ya «construidas» tienen un papel en nuestra aceptación de lo social «por entero» —un papel quizá ya siempre a explicitar—, un papel en lo que es entonces la aceptación de una sociedad en muchas cosas cada vez más global —lo queramos o no—, ya que nuestras vidas están en parte pendientes de ello (más global: creciendo más y más la lejanía entre los puntos de intercambio, etc.).



El problema va a estar en qué significa «dejárselas» (las cosas a quien sea). Y el problema es mayúsculo a la par que muy divertido.



El problema es a quién se deja el qué y cómo, ya sea «lo técnico», ya «lo social», ya «el pensamiento»... El problema también es saber qué es una «cosa» (de esto va la reseña que hice aquí: http://mesetas.net/?q=node/16).



Lógicamente el tema de los expertos es inevitable, aunque es también muy «de risa» mientras no se piense quizá más o mejor cómo se organiza –cómo cambia o deja de cambiar– aquello que constituye «lo social», ese algo que sobrepasa a las personas sin que podamos controlar para nada las consecuencias 8, ese algo que es mucho más y a la vez mucho menos. Deberíamos empezar a diferenciar quizás lo social-termita de lo social-más-humano, relativo a la psicología... pero... respecto al tema de «los expertos» podríamos decir que lógicamente no son sólo expertos9b: dependen a su vez de la sociedad, y de sus amistades, salud psicológica, hijos, temores... Y como decimos que también dependen de «su sociedad» entonces dependen de lo que los demás nos «experticemos», de lo que pensamos/creemos/hacemos de una determinada forma en cada faceta, o sea, de los grados relativos de tontería que elijamos para cada cosa, creencia..., ya sea algo aparente y suficientemente «estabilizado» por ser «cosa de expertos» o bien no lo sea (que lo que es al «mundo», en definitiva, a menudo le da igual lo que creamos, lo que cree o deje de creer una gigantesca tribu global como la nuestra).



_____

Notas:



1. Ataraxia: http://es.wikipedia.org/wiki/Ataraxia.



2. Ver si acaso estas páginas de unos apuntes más o menos de este estilo sobre la renta básica: http://mesetas.net/?q=node/76



3. No es por fabricar «paranoias», pero a veces parece que una parte de las gentes con más dinero/poder saben algo más de esto que nosotros, son más conscientes ya sea porque es algo «hecho consciente» en sus prácticas, atravesado en ellas... o ya porque exista una cierta «consciencia real».



4. Es en parte de lo que quería hablar aquí no hace mucho: http://www.librexpresion.org/la-television-como-explicitacion-tecnico-social-de-la-afirmacion-en-parte-basica-la-verdad-esta-ahi-.



5. El formar la sociedad así «por inercia» es quizá siempre -como dije- uno de los datos de partida, entre otras cosas porque estos problemas de «dinámica» se enfrentan quizá siempre a las tópicas «paradojas» del huevo y la gallina... y por eso vemos unos tópicos determinados y de una forma dichos partir de las bocas de «los que saben», sin ir más lejos el de «España va bien».



6. Sobre esto: http://mesetas.net/?q=node/35



7. Sobre subpolítica, estado de excepción, notas: http://mesetas.net/?q=node/60#comment-59



8. Sobre el imposible gobierno de las consecuencias: http://mesetas.net/?q=node/22#comment



9.a. Sobre "reparto de lo sensible": http://mesetas.net/?q=node/5

9.b Así la verdadera «filosofía» apuesta por levantar esas llagas de lo homónimo: como dice Rancière: http://mesetas.net/?q=node/19



  • «[...] el conflicto sobre los homónimos, el conflicto entre el que dice blanco y el que dice blanco.



    La filosofía, tal como la concibo, es el lugar de esta actividad, condenada por una homonimia problemática a trabajar sobre las homonimias: hombre, política, arte, justicia, ciencia, lenguaje, libertad, amor, trabajo… Ahora bien, hay dos maneras de tratar los homónimos. Una es proceder a su purificación, definir el buen nombre y el buen sentido que ahuyenta los malos. Es a menudo la práctica de las ciencias llamadas humanas o sociales, que se jactan de dejar a la filosofía los nombres vacíos o definitivamente equívocos. Es a menudo también la tarea que se dan los filósofos mismos. La otra manera considera que toda homonimia dispone un espacio de pensamiento y de acción, que el problema entonces no consiste en restituir los prestigios de la homonimia ni en situar los nombres en indeterminación radical, sino en desplegar los intervalos que ponen a trabajar la homonimia.»



En nuestro caso es la homonimia entre «experto» y «experto», uno de cuyos casos más sangrantes y sintomáticos es sin duda el que trato aquí: http://mesetas.net/?q=node/10.
 

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