Con el pistoletazo de las elecciones generales, estamos siendo testigos en los medios de comunicación de una verdadera avalancha de anuncios “institucionales” (es decir financiados con nuestros impuestos) en el que los diferentes ministerios (Medio Ambiente, Trabajo y Asuntos Sociales, Fomento...), nos muestran sus sensibilidad, su carácter dialogante (como diría Aznar) y sus esfuerzos para conseguir un país idílico que, lógicamente, quedarán irremisiblemente frustrados si se produce un cambio de gobierno. Es memorable el anuncio en el que un jubilado afirma que “no quiere sorpresas” con su pensión. Todo esto es muy burdo, pero seguramente es eficaz. Por eso nuestros administradores han decidido poner toda la carne en el asador y dejarse de remilgos.
Ahí va un ejemplo. Vivo en un barrio del centro de Madrid y, el otro día, cuando bajé a buscar el coche, me encontré que casi todos los coches de la calle tenían dos papeles en el limpiaparabrisas. Uno era de la Concejalía de Gobierno de Seguridad y Servicios a la Comunidad (primero la seguridad y luego los servicios, que quede claro), y ofrecía una lista pormenorizada para renovar las tarjetas de aparcamiento para residentes, con las fechas que correspondían a cada distrito. El otro era mucho más simple y decía: “Gracias al Partido Popular aparcar en Madrid es fácil”. El papelín en cuestión, media cuartilla sin la firma de nadie, reproducía la marca completa de este partido, incluida la famosa gaviota azul, y para ilustrar el tema tres coches sonrientes y felices de tener al PP en el gobierno municipal. Ambos papeles estaban en el mismo limpiaparabrisas, por lo que no cabe duda que la persona que repartió la información institucional incorporó al reparto la hoja de propaganda.
En resumen, un organismo público gestionado por el Partido Popular cumplía con una de sus obligaciones (informar de la renovación de las tarjetas de aparcamiento) y , ya de paso, hacía un entrañable canto de alabanza al propio partido. Podría ser una anécdota. Pero refleja a la perfección el talante y la total falta de escrúpulos del partido gobernante a la hora de usar las instituciones públicas como felpudo.
Mi pregunta es: ¿estamos absolutamente indefensos ante esta costosa, tenaz y descarada campaña de propaganda?.
Comentarios
Formato
Me he tomado la libertad de modificar el formato del envío, ya que estaba todo en un mismo párrafo y dificultaba su lectura. Me he limitado a separarlo en varios. Si hay algún problema con eso, puedo volver a dejarlo como estaba.
Un saludo,
¡¡¡VOTAD MALDITOS!!!