España: Huelga general

La ira nos sale por los poros. Sufrimos un grave ataque. Si ya nos roban, cada vez nos roban más. Si ya no tenemos trabajo, nos piden que estemos, como poco, otros dos años más en la misma situación de incertidumbre...

Si naciste en el 58, trabajarás dos años más que si naciste en el 57. A este paso, si naciste en el 80, trabajarás hasta los +70.

Somos cuatro millones trescientos mil parados de veinte millones de trabajadores, millón arriba, millón abajo. Lo que nos queda es ver que dicen...

Dicen que el Gobierno se queda solo. En realidad el Gobierno va por libre.

Dicen que la inmigración nos expolia. En realidad salvaría nuestras pensiones.

Dicen que este año remontará la crisis. En realidad llevamos tres años oyendo la misma historia.

Dicen que hay que ahorrar en gastos. En realidad nos quitarán 50.000 millones que son nuestros y se quedarán en las arcas de los bancos.

Dicen que es que morimos tarde. En realidad moriremos de asco: ya nos están quitando la vida.

Dicen que el Gobierno es socialista. En realidad es ultraliberal.

Eso es lo que dicen. Ahora pasemos a analizar:

España tiene un mal endémico de paro, donde es el más alto de Europa. Ya no tiene nada que ver con la crisis, que solamente dispara los datos. Curiosamente, si se aumenta la edad de jubilación, se favorece que el paro sea más alto, ya que hace que haya más gente trabajando. En lugar de trabajar por la abolición técnica del paro, y pretender que este baje por debajo del 5%, se aumenta la edad de jubilación.

Jubilando a la gente antes, consigues que alguien más joven tenga acceso a un puesto de trabajo: el paro baja, aumentan el número de cotizaciones. Si además se aumentan las cotizaciones de las rentas más altas, la estabilidad se mantiene. Por otra parte, si se imponen contratos laborales fijos - que no indefinidos -, se impide que la persona contratada pueda dejar de cotizar facilmente, o al menos sin perder derechos. El último paso sería lanzarse contra el fraude fiscal, que nos afecta a los que respetamos la ley.

Este gobierno no tiene en cuenta ni lo uno, ni lo otro, ni lo de más allá: ni jubila antes, para que el paro baje, ni elimina la temporalidad, para que los derechos laborales se estabilicen, ni aumenta las cotizaciones de las rentas más altas, para que la Seguridad Social sea estable, ni se lanza contra el fraude fiscal. Se contempla todo lo contrario: aumentar la edad de jubilación y aumentar la temporalidad, que por supuesto no afecta a las rentas más altas, y aumenta el fraude fiscal y las cajas B como única supervivencia de los desfavorecidos. Parece que solo supieran tomar medidas en contra de la clase trabajadora, sobretodo después de haber aumentado los impuestos meses atrás.

Otro punto clave para acabar con el paro debería ser la disminución de la jornada laboral, así como el control del pluriempleo. Recientemente, un amigo mio ha obtenido un segundo puesto de trabajo. Yo estoy en paro.

Por otra parte, hay paises en el mundo con ciudades superpobladas y política contraria a la natalidad, por ejemplo China. En España, no ya es que no se promueva la natalidad para paliar el envejecimiento de la población, no: es que ni siquiera se contempla llegar a un acuerdo absoluto de migración con paises como China, donde están empezando a tener problemas de masculinización de la inmigración, debido a que la política de hijo único favorece a las parejas que tengan hijos, pero no a las que tengan hijas.

La Unión Europea exige a España que mantenga cierta estabilidad económica de cara a la zona euro. Pensando en primera persona, en primer lugar no he sacado ninguna ventaja de la zona euro. Primero, la imposición del Euro trajo una subida de precios que aún sufrimos, y que seguiremos sufriendo hasta que, ojalá, el IPC sea negativo. Segundo, en mi único intento por vivir en otro país de esta interregión económica, me trataron como inmigrante ilegal. Por si esto fuera poco, no me queda otra más que reirme de la estabilidad económica que pide la Unión Europea a España: en los últimos dos años, he perdido tres puestos de trabajo porque las empresas que me contrataron no podían pagarme. Una de esas tres ya ha cerrado: las otras dos se tambalean.

No hay planificación económica, solo improvisación y laissez-faire. Sin embargo, ya no queremos libertad. No cuando llevas tres días sin poder comprar una barra de pan y aún quedan dos hasta que vayas a poder, te importa un huevo la libertad que solo disfrutan banqueros, políticos y pocos más. El resto notan la inquietud, la amenaza, la coacción contra la clase trabajadora.

Si tú ahora tienes trabajo, mira como estamos. Necesitamos solidaridad. Somos como vosotros, los que cada día vais a trabajar, solo que sin ese privilegio.

¡Debeis reaccionar ante los ataques contra los trabajadores! ¡Los sindicatos deben reaccionar contra los ataques a los trabajadores! ¡Hagamos que reaccionen en favor de los derechos de los trabajadores!

¡HUELGA GENERAL YA!

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