Si a la Asociación contra la Tortura le cae un paquete de 600.000 euros (con lo que ya se pueden imaginar dónde va a terminar la asociacion) por difundir en Internet los nombres y apellidos de policías y guardias civiles denunciados por torturas (que sea la APD me resulta de chufla, me pregunto dónde estaba el fiscal exprimiendo el derecho al honor, claro que las decisiones de la APD no son fallos judiciales y no hay que andase con tantas diligencias), no sé por qué me da que el inmundo se va a ir perfectamente de rositas por publicar la futura dirección donde va a residir un miembro de ETA tras cumplir condena dentro de unas semanas.
Comentarios
Güeno....
El problema con la Asociación Contra la Tortura por lo que yo entiendo fue la publicación de datos de presuntos torturadores. No se si hubiera pasado lo mismo si lo hubiesen hecho sólo con condenados, puesto que las sentencias judiciales son documentos públicos y, por tanto, su contenido debería poderse difundir libremente.
Naturalmente El Mundo no tiene excusa en su caso, pero seguramente tiene buenos abogados que cobran lo mismo trabajen o no, y por otra parte pueden cubrir una multa como esa y mayor sin mucho quebranto.
¡¡¡DONAD MALDITOS!!!
Y las denuncias también...
Las denuncias también son documentos públicos, aunque no demuestran nada y se habla demasiado de ellas. Por ejemplo, a veces parecen más protagonistas las denuncias por violencia de género que las mujeres asesinadas por sus maridos. Sin ir más lejos, cuando ocurre uno de estos hechos suele decirse en los medios si la víctima había denunciado antes o no, como si eso importara o como si quisieran desviar la culpa del asesino. Es una típica muestra de que los medios generan más terror que los asesinos: todo el historial de la víctima es del tipo "le ha matado su pareja sentimental, (pero) no constan en los registros policiales denuncias de maltrato; ella no le había denunciado". Esa es la noticia.
En todo caso, la cuestión no es si son documentos públicos o no, sino la prevención institución-idiota que se quiere imponer en este caso como la que se impone en los casos de violencia de género - que es una prevención necesaria, claro, pero a las nena una Bratz y al nene el coche de Alonso -. Estamos hablando de un tio que ya ha estado en la carcel después de cumplir el código penal por la vía forzosa, y ni siquiera han esperado a ver al ex-reo por la calle antes de exigir ordenes de alejamiento: les sirve con suponer que el ex-reo sigue teniendo el mismo ideario político - claro, que es EL IDEARIO PELIGROSO -. Eso demuestra que esta gente no cree en la reinserción hasta que el reo dice "dos más dos son cinco". No por victimas dejan de ser de derechas...
El Estado de Derecho no es tan Estado de Derecho después de todo.
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Manuko. Ya que tal, visita mi bitácora, Instigado@Net/bitácora.
Yo odio; ¡Odio BBCode!