No se puede decir toda la verdad, faltan palabras. Además acerca de lo que le pasó al avión en Barajas, no se puede decir por nuestro bien. De modo que el rumor es inevitable. ¿Uno de ellos? Sabotaje. En vistas de los despidos los sabotajes fueron inevitables desde que Ned Ludd boicoteaba los telares para evitarlos. Sabot: zueco que se ponía en el engranaje para que la máquina se detuviera. Y la gente pudiera volver a sus puestos de trabajo. No querían que el avión saliera y se matara tanta gente, pero sí obligar a la compañía a suspender el vuelo. ¿Es posible? Son rumores.
La inflación semántica hace que se llame hoy sabotaje a cosas que no se hacen a máquinas, pero por otro lado dónde empieza la máquina y dónde termina el ser humano tampoco está claro. A un amigo unos sindicalistas le cortaron uno de los tubos del líquido de frenos y lo taparon con un chicle. Estuvo a punto de matarse. Otra vez vio como una rueda le adelantaba. Eran atentados personales. No daños a sus bienes. No intentar parar el papel de las máquinas en la empresa.
El sabotaje por excelencia se lleva hoy a cabo con un palillo. Preferentemente redondo. Se introduce en la cerradura, se saca un poco, se rompe, se empuja a fondo con el trozo que tienes en la mano. Paraliza un coche, impide entrar en el portal, en casa. Hace que tengan que romper el candado, que tengan que llamar a la grúa para mover la moto. Uno de esos aparatos que silencian los móviles es una moderna manera de sabotear la máquina que todos llevamos encima.
Cuando se nos mata en el hospital de hecho también se interrumpe la comunicación con las máquinas de soporte vital que suelen ser el último vínculo que nos une a la vida. Esta mañana a mi madre le han rebajado el marcapasos a 70, que a 80 iba como una moto. Cuando algunos de nosotros muramos tendremos más de un trasto dentro, saboteable, seguro.
Cuando era gamberro me enseñaron a quemar un coche con un encendedor de gas. Ayuda que el depósito de gasolina sea de plástico, no sirve para los coches con gasoil. Se va uno al campo con diferentes encendedores. Se enciende y se deja un clavito para que la pestaña no se baje, se aparta uno un poco. Se cuenta el tiempo hasta que explota, se mira qué encendedor explota más. Se pone uno de esos encendedores debajo del depósito de gasolina del coche a prender a unas horas en las que no haya nadie cerca. Se retira uno a prudente distancia. Y una máquina menos sobre el planeta. Da puestos de trabajo e incrementa la seguridad del propietario.
Hay una manera de estropear un avión. Con mercurio. Se hace uno con uno de los termómetros de mercurio que aún quedan. Se separa el mercurio, se pone dentro de un recipiente de plástico pequeño. Se va a ver por el escáner así que ojo. Cuando el avión ha aterrizado se va uno al cuarto de baño. Deja caer el mercurio sobre el suelo por la grieta metálica que vea. Me han dicho que no pone en peligro el avión en absoluto pero lo que le hace al aluminio del avión es de órdago.
Supongo que para cada máquina hay un tipo de sabotaje óptimo; está también el sabotaje por parte del Estado, claro. Una nueva normativa que obliga a cambiar un montón de piezas de los ascensores crea puestos de trabajo, aumenta el producto interior bruto, y consigue que las revisiones del ascensor sean más al año. Son, como el radar, por nuestra seguridad, claro.
Hay por lo visto varios niveles de información acerca de lo que pasó con el avión. La que maneja la compañía, la que maneja la compañía de seguros, la que maneja la policía, lo que la prensa se inventa, lo que se dice en el bar, lo que se inventa más de uno... todo rumores, claro. Pero que del mismo modo que hay gente que enciende el bosque sólo por verlo arder, hay resentidos que estropean las máquinas sólo por joder. Esto es también un rumor.
En nuestra democracia muchas cosas se deciden por mayoría y en ella desgracia es que la mayor prueba de una verdad sea el número de sus creyentes, ya que hombre tiende a creer rumores falsos. Difícil es contrarrestar las opiniones usuales. La persuasión de ellas impónese primero a los simples, y de estos pasa a los entendidos, a causa de la autoridad del número reforzada extraordinariamente por la red y la prensa, que acaban dando crédito a lo que la gente preferimos creer con una enorme puntería. Lo del sabotaje del avión está dirigido a los paranoicos de empresa, claro. A los que temen que los obreros explotados alguna vez rebullan.
Los virus son la nanomáquina por excelencia, que no sólo obligó a las bacterias a hacerse con núcleo, sino que incluso forzó a los eucariotas a la reproducción sexual; hoy, en nuestro mundo de ordenadores, representan el sabotaje por excelencia. Con los virus en este lado de la realidad pasa como con el inconsciente en el otro. Son la medida de nuestra ignorancia. Como los rumores.
Comentarios
Salvemos Spanair.
Lee esto y luego me cuentas.
http://www.foroaviones.com/foro/showthread.php?t=3178
Lógico protocolo...
En el texto pareciera que, como siempre que uno habla en primera persona, son víctimas los pilotos. Lo cierto es que cuando alguien habla de hacerse piloto, o bien le gustan mucho los aviones y acaba en el ejercito, o bien está hablando de la pasta gansa que cobran. ¿Que tienen más protocolo que un conductor de autocar? Pues lógico: están moviendo una mole de varias toneladas por el aire, no al ras. Ahora, decir que sus huelgas porque creen que cobran poco son un sintoma de algo, es un poco ridiculo: las huelgas se plantean como solución o no se plantean, no son sintoma de nada.
También pareciera que quiere dar a entender que estos sucesos como el de Barajas son cosas que muestran más sintomas de una enfermedad: sinceramente, muere más gente en un mes en las carreteras que la que murió en aquel avión. Si, es un hecho puntual con muchos muertos, un dramatismo morboso increible, etc. etc., por las características del viaje (es por el aire, y lo de debajo "es gravedad"), pero no es nada tan extraordinario que un avión de cada millón se caiga, mientras que si que es extraordinario que tres mil coches de cada millón acaben con vidas en siniestro total cada mes.
Y la gente sigue conduciendo, y los aviones siguen volando. E igual que los conductores tienen la culpa de matarse y matar a otros, en este caso tampoco se puede des-responsabilizar a los responsables reales. Es tan ridiculo como sugerir que los comandantes deben andar con prisas con operaciones rutinarias para despegar a tiempo y evitarse más trabajo. cuando luego resulta que tienen vacaciones pagadas tres veces al año y cobran cerca de 10.000€ al mes.
A su vez, el post que enlazas legitima el sistema socio-político actual, pero dice que hay un problema con la aviación comercial. Sin embargo, en el sistema socio-político actual las cosas son como son: la responsabilidad la tiene el que más cobra. Si los pilotos cobran tanto, es porque tienen que responder por su trabajo más que yo. Si no, que no cobren tanto. O, si no, que se cambie el sistema socio-político actual, y se obligarán los cambios necesarios en la aviación comercial...
Por mucho que trabajen, no se qué es lo que hay que salvar...
---
Manuko. Ya que tal, visita mi bitácora, Instigado@Net/bitácora.
Si no cierras tu red WiFi, te doy las gracias. Si la cierras, la usaré sin dartelas...