Sacedón: Agresiones contra antitaurinos y periodistas
MaraudeR - 2010-09-02 17:41:01
'Hijos de puta, tiradlos por el puente'
Pedradas, puñetazos, patadas... Nunca he temido más por mi vida: todo un pueblo intentando matarnos". Javier Moreno, activista de Igualdad Animal, recuerda de camino al médico las agresiones que sufrió ayer en el encierro de Sacedón, en Guadalajara, tras desplegar desde un puente una pancarta que rezaba: Derechos para todos los animales. Tauromaquia, abolición.
Además de él, sufrieron lesiones otros tres animalistas y un cámara de Telecinco que cubría, junto a una redactora, los hechos. "Hemos participado en acciones arriesgadas, pero nadie se imaginaba esa reacción", explica Moreno, que sufre contusiones y heridas en varias partes del cuerpo.
Como puede verse en las imágenes, los presentes en el encierro se dirigen al puente, donde se ensañan contra los miembros de Igualdad Animal y el reportero. "Había un par de guardias civiles, pero les daba igual. Eran decenas de personas, amenazándonos de muerte. Uno me llegó a decir: Si tengo un cuchillo aquí, te rajo ahora mismo". También gritaban A matarles o Hijos de puta, tiradles por el puente.
Lograron escapar, explica el portavoz de la organización, como pudieron. Los trabajadores de la cadena, con la ayuda de la Guardia Civil. "Al cámara le tiraron por el barranco, que tenía unos 10 metros de desnivel. Tras subir de nuevo y evitar que le quitasen la cámara, intenta meterse en el coche, pero le vuelven a pegar. Rodearon el automóvil, rompieron las lunas e intentaron volcarlo". Más tarde, logran arrancar y dejar atrás la multitud.
Moreno ha querido dejar claro que, más allá del incidente, "los animales son los verdaderos masacrados en este tipo de eventos", por lo que ha pedido también "solidaridad" con ellos. "Nosotros hemos salido vivos. El toro, no".
En el vídeo de esta noticia se aprecia mejor la agresión, y se entrevista a los activistas a posteriori:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/02/comunicacion/1283425323.html
Pedradas, puñetazos, patadas... Nunca he temido más por mi vida: todo un pueblo intentando matarnos". Javier Moreno, activista de Igualdad Animal, recuerda de camino al médico las agresiones que sufrió ayer en el encierro de Sacedón, en Guadalajara, tras desplegar desde un puente una pancarta que rezaba: Derechos para todos los animales. Tauromaquia, abolición.
Además de él, sufrieron lesiones otros tres animalistas y un cámara de Telecinco que cubría, junto a una redactora, los hechos. "Hemos participado en acciones arriesgadas, pero nadie se imaginaba esa reacción", explica Moreno, que sufre contusiones y heridas en varias partes del cuerpo.
Como puede verse en las imágenes, los presentes en el encierro se dirigen al puente, donde se ensañan contra los miembros de Igualdad Animal y el reportero. "Había un par de guardias civiles, pero les daba igual. Eran decenas de personas, amenazándonos de muerte. Uno me llegó a decir: Si tengo un cuchillo aquí, te rajo ahora mismo". También gritaban A matarles o Hijos de puta, tiradles por el puente.
Lograron escapar, explica el portavoz de la organización, como pudieron. Los trabajadores de la cadena, con la ayuda de la Guardia Civil. "Al cámara le tiraron por el barranco, que tenía unos 10 metros de desnivel. Tras subir de nuevo y evitar que le quitasen la cámara, intenta meterse en el coche, pero le vuelven a pegar. Rodearon el automóvil, rompieron las lunas e intentaron volcarlo". Más tarde, logran arrancar y dejar atrás la multitud.
Moreno ha querido dejar claro que, más allá del incidente, "los animales son los verdaderos masacrados en este tipo de eventos", por lo que ha pedido también "solidaridad" con ellos. "Nosotros hemos salido vivos. El toro, no".
En el vídeo de esta noticia se aprecia mejor la agresión, y se entrevista a los activistas a posteriori:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/02/comunicacion/1283425323.html
La glorificación de la tortura
MaraudeR - 2010-08-11 16:41:04
Fuente: La glorificación de la tortura animal, artículo de Ramón Cotalero para inSurGente.
El País de 10 de agosto publica un artículo titulado “Nuestro sí a la fiesta” y firmado por Miguel Cid, Pío García Escudero y Carmen Calvo, dos socialistas y un miembro del PP que forman parte, al parecer, de una “Asociación Taurina Parlamentaria”. El texto es una defensa de las corridas de toros en la que se acumulan sofismas, mentiras y simples necedades con loable esfuerzo suprapartidista..
Empieza el dislate ya en el título llamando “fiesta” a esa carnicería de las corridas y reiterando el nombre en el texto, en el que aparece trece veces. Fiesta ¿para quién? Para el toro desde luego que no. ¿O llevan los autores su falta se sensibilidad y desvergüenza al extremo de sostener que también el toro podría considerar “fiesta” el trato que le dan? Y, si tanto se festeja ¿por qué no prueban los firmantes a salir al ruedo a que los rejoneen, los banderilleen, los maten de una estocada y los rematen con la puntilla? Seguro que se divertirían mucho.
Puestos a decir las cosas claras, aducen los autores que “a su vez, la crianza del toro entre cuatro y cinco años se realiza con unas condiciones de excepcional calidad para el mismo, en las dehesas y en los cortijos de nuestra geografía…”. Dejemos pasar caritativamente eso de la “excepcional calidad” preparatoria del sacrificio que ya es lamentable y subrayemos la desfachatez con que los firmantes alaban uno de los símbolos más odiosos del toreo: el hecho de que los toros suelan pastar en los cortijos de los señoritos y quienes los toreen sean jornaleros, peones, campesinos sin tierra. Probablemente la manifestación más repugnante de la desigualdad de clases en versión española. No se olvide: dos de los firmantes son socialistas.
Sostiene el artículo, criticando la decisión del Parlamento catalán que “para proteger al toro se suprime la razón de su existencia, contrasentido que no resiste la lógica más elemental”, un argumento de telelología aristotélica patatera que equivale a decir, por ejemplo, que no puede prohibirse la comercialización de pieles porque la “razón de existir” de la marta cibelina es adornar el pescuezo de los/as millonarios/as.
Niegan los autores que los animales tengan derechos con la misma seguridad con que los esclavistas se los negaban a los esclavos y los varones se los negaban a las mujeres no hace cien años. Afirman, sin embargo, que las personas tenemos deberes hacia los animales. Si un deber no es la forma pasiva de la que un derecho es la activa, ¿qué es?
Como sucede habitualmente en los debates en que alguien carece de razones los firmantes de la pieza echan mano de la socorrida triquiñuela del saber especializado para excluir a los disidentes: “Lo que sucede con la fiesta de los toros es que hay que entender y conocer sus valores para poder opinar ecuánimemente y mucho más para decidir sobre la misma”, un argumento que además de censurar en nombre de un inexistente saber esotérico, falsea la realidad porque la decisión del Parlamento catalán se adoptó después de una serie de debates en profundidad en los que participaron partidarios y adversarios que sabían de lo que hablaban mucho más que estos tres paladines de la tortura animal..
Los autores dicen respetar la decisión del parlamento catalán pero no es verdad como ellos mismos se encargan de dejar en claro dos párrafos más abajo: “Aunque se diga, por activa y por pasiva, que la justificación de la reforma legal no es otra que actuar en defensa de los animales, en este caso el toro, y que no existe razón identitaria y antiespañola en la misma, no aceptamos en absoluto dicho planteamiento” Es decir, “respetan” la decisión pero no la respetan porque es claro que la reputan “antiespañola” como si loseanemigos del toreo fuéramos tailandeses..
El resto de las vulgaridades de esta pieza no requiere mayor comentario. Califican los autores las corridas de toros como “cultura” y, teniendo en cuenta que una de ellos fue, inexplicablemente desde luego, ministra de Cultura, parecería que habrían de saber de qué hablan pero es obvio que no: el toreo será “cultura” en el sentido honradamente antropológico en que también lo son el arado de reja o un enterramiento comanche, pero no en el sentido profundo, relacionado con la creatividad y el arte en que pretenden colarlo aquí de matute a base de citas de aficionados a la “fiesta”.
El argumento que esta peña taurina reserva para el final como el más poderoso es que la prohibición “atenta a derechos fundamentales, entre ellos la libertad de ir a los toros de los aficionados catalanes”. Parece mentira que el artículo venga firmado por tres juristas porque tamaña majadería puede predicarse de la penalización del maltrato animal (que ellos mismos, en el colmo de la incongruencia, aprueban), que también atenta contra el derecho fundamental de la libertad de colgar a los galgos de los árboles, por ejemplo.
El artículo no sólo es detestable por lo que dice sino por lo que calla: en vano buscará el lector alguna mención al problema esencial en esta controversia: si los toros, los animales sienten o sufren o no y si hay derecho a infligir sufrimiento a seres vivos para divertirse. No la encontrará Los autores la escamotean en una ocultación en la que no se sabe qué es más lamentable: si su falta de sensibilidad o de sinceridad.
El País de 10 de agosto publica un artículo titulado “Nuestro sí a la fiesta” y firmado por Miguel Cid, Pío García Escudero y Carmen Calvo, dos socialistas y un miembro del PP que forman parte, al parecer, de una “Asociación Taurina Parlamentaria”. El texto es una defensa de las corridas de toros en la que se acumulan sofismas, mentiras y simples necedades con loable esfuerzo suprapartidista..
Empieza el dislate ya en el título llamando “fiesta” a esa carnicería de las corridas y reiterando el nombre en el texto, en el que aparece trece veces. Fiesta ¿para quién? Para el toro desde luego que no. ¿O llevan los autores su falta se sensibilidad y desvergüenza al extremo de sostener que también el toro podría considerar “fiesta” el trato que le dan? Y, si tanto se festeja ¿por qué no prueban los firmantes a salir al ruedo a que los rejoneen, los banderilleen, los maten de una estocada y los rematen con la puntilla? Seguro que se divertirían mucho.
Puestos a decir las cosas claras, aducen los autores que “a su vez, la crianza del toro entre cuatro y cinco años se realiza con unas condiciones de excepcional calidad para el mismo, en las dehesas y en los cortijos de nuestra geografía…”. Dejemos pasar caritativamente eso de la “excepcional calidad” preparatoria del sacrificio que ya es lamentable y subrayemos la desfachatez con que los firmantes alaban uno de los símbolos más odiosos del toreo: el hecho de que los toros suelan pastar en los cortijos de los señoritos y quienes los toreen sean jornaleros, peones, campesinos sin tierra. Probablemente la manifestación más repugnante de la desigualdad de clases en versión española. No se olvide: dos de los firmantes son socialistas.
Sostiene el artículo, criticando la decisión del Parlamento catalán que “para proteger al toro se suprime la razón de su existencia, contrasentido que no resiste la lógica más elemental”, un argumento de telelología aristotélica patatera que equivale a decir, por ejemplo, que no puede prohibirse la comercialización de pieles porque la “razón de existir” de la marta cibelina es adornar el pescuezo de los/as millonarios/as.
Niegan los autores que los animales tengan derechos con la misma seguridad con que los esclavistas se los negaban a los esclavos y los varones se los negaban a las mujeres no hace cien años. Afirman, sin embargo, que las personas tenemos deberes hacia los animales. Si un deber no es la forma pasiva de la que un derecho es la activa, ¿qué es?
Como sucede habitualmente en los debates en que alguien carece de razones los firmantes de la pieza echan mano de la socorrida triquiñuela del saber especializado para excluir a los disidentes: “Lo que sucede con la fiesta de los toros es que hay que entender y conocer sus valores para poder opinar ecuánimemente y mucho más para decidir sobre la misma”, un argumento que además de censurar en nombre de un inexistente saber esotérico, falsea la realidad porque la decisión del Parlamento catalán se adoptó después de una serie de debates en profundidad en los que participaron partidarios y adversarios que sabían de lo que hablaban mucho más que estos tres paladines de la tortura animal..
Los autores dicen respetar la decisión del parlamento catalán pero no es verdad como ellos mismos se encargan de dejar en claro dos párrafos más abajo: “Aunque se diga, por activa y por pasiva, que la justificación de la reforma legal no es otra que actuar en defensa de los animales, en este caso el toro, y que no existe razón identitaria y antiespañola en la misma, no aceptamos en absoluto dicho planteamiento” Es decir, “respetan” la decisión pero no la respetan porque es claro que la reputan “antiespañola” como si loseanemigos del toreo fuéramos tailandeses..
El resto de las vulgaridades de esta pieza no requiere mayor comentario. Califican los autores las corridas de toros como “cultura” y, teniendo en cuenta que una de ellos fue, inexplicablemente desde luego, ministra de Cultura, parecería que habrían de saber de qué hablan pero es obvio que no: el toreo será “cultura” en el sentido honradamente antropológico en que también lo son el arado de reja o un enterramiento comanche, pero no en el sentido profundo, relacionado con la creatividad y el arte en que pretenden colarlo aquí de matute a base de citas de aficionados a la “fiesta”.
El argumento que esta peña taurina reserva para el final como el más poderoso es que la prohibición “atenta a derechos fundamentales, entre ellos la libertad de ir a los toros de los aficionados catalanes”. Parece mentira que el artículo venga firmado por tres juristas porque tamaña majadería puede predicarse de la penalización del maltrato animal (que ellos mismos, en el colmo de la incongruencia, aprueban), que también atenta contra el derecho fundamental de la libertad de colgar a los galgos de los árboles, por ejemplo.
El artículo no sólo es detestable por lo que dice sino por lo que calla: en vano buscará el lector alguna mención al problema esencial en esta controversia: si los toros, los animales sienten o sufren o no y si hay derecho a infligir sufrimiento a seres vivos para divertirse. No la encontrará Los autores la escamotean en una ocultación en la que no se sabe qué es más lamentable: si su falta de sensibilidad o de sinceridad.
Amenazas, insultos y orejas contra una antitaurina
MaraudeR - 2010-08-11 14:05:58
A una mujer le tiran orejas de becerros en su casa por antitaurina
Los Verdes de la Comunidad de Madrid y el Colectivo Verde de Madrid han denunciado este miércoles que "unos fanáticos y energúmenos" han tirado al domicilio de la presidenta de la Asociación Diamante Verde orejas de becerros muertos por pedir la supresión de los festejos taurinos en Manzanares El Real.
Asimismo, han indicado que la mujer ha sido víctima de insultos, acoso y amenazas, al tiempo que aseguran que los ecologistas se sienten cada vez más "alarmados" por la "creciente agresividad" de los taurinos hacia los colectivos ecologistas tras la prohibición de las corridas en Cataluña.
El partido y la Coordinadora verde de la Comunidad de Madrid han atribuido estos ataques "al mejor estilo de las mafias peligrosas" a la "nefasta política" del Gobierno regional, "que apoya y financia actos de extrema crueldad como las becerradas".
[...]
Portada manipuladora de El Mundo y respuesta
MaraudeR - 2010-07-29 17:05:38
Portada manipuladora de El Mundo de hoy:

Respuesta:


Respuesta:

La batalla continúa
JuanL - 2010-07-29 16:15:05
Ayer mismo, a raíz del resultado de la votación del Parlamento de Cataluña respecto a la prohibición de las corridas de toros, un compañero advertía sobre el riesgo de cantar victoria antes de tiempo. Cierto es que la prohibición no se refería al maltrato animal en general, sino al espectáculo concreto de las corridas de toros en una porción del territorio del estado. No menos cierto es, que los mal llamados “protaurinos” (¿quiénes son los que defienden a los toros en esta historia, y quiénes los que los atacan?) no van a aceptar la voluntad democrática sin presentar batalla. Queda mucho por lo que luchar, y esa lucha es importante mantenerla viva no sólo para ampliar las metas, también para preservar lo ya conseguido. El camino se hace a cada paso, y cada paso dado debe defenderse continuamente.
Este paso no es nuevo pero puede ayudar a reafirmar ciertas ideas. Se trata de un documental sobradamente conocido, fechado en 2007, que analiza las relaciones entre terrícolas (habitantes de la Tierra).

Web del documental:
http://www.earthlings.com/
Aquí, la versión subtitulada al castellano:
http://video.google.es/videoplay?docid=-8655541224775286050#
Si alguien, cualquiera, uno sólo, descubre ahora el documental, entonces habrá merecido la pena publicar esto.
Este paso no es nuevo pero puede ayudar a reafirmar ciertas ideas. Se trata de un documental sobradamente conocido, fechado en 2007, que analiza las relaciones entre terrícolas (habitantes de la Tierra).

Web del documental:
http://www.earthlings.com/
Aquí, la versión subtitulada al castellano:
http://video.google.es/videoplay?docid=-8655541224775286050#
Si alguien, cualquiera, uno sólo, descubre ahora el documental, entonces habrá merecido la pena publicar esto.

