Derecho al trabajo
MaraudeR - 2012-03-29 14:57:40
Cuando se pierde la perspectiva es fácil acabar convirtiendo los medios en fines en sí mismos. Se olvida la finalidad primigenia e incluso en ocasiones se toma el camino opuesto al que debería tomarse.
Parece que algunas veces se llega a esta situación a fuerza de asociar el medio con el fin de manera inseparable, cuando en realidad es cuestionable que tal relación intrínseca exista.
Por ejemplo, si el fin es una vida digna, y se asume que para alcanzar una vida digna hay, irremediablemente, que tener un trabajo, el medio trabajo acaba desplazando el objetivo vida digna usurpando su lugar en la escala de prioridades. Así lo importante ya no es tener una vida digna, sino tener un trabajo, aunque sea el propio trabajo el que por su naturaleza o condiciones hace la vida aún más indigna.

Esta estrechez de miras viene impuesta y reforzada por las políticas neoliberales y socialdemócratas -cada vez menos sociales y menos demócratas-, y se ha convertido en uno de los axiomas dogmáticos, ergo incuestionables, del pensamiento único. La explotación del hombre por el hombre se asume como una obligación natural sin alternativa posible.
Parece que algunas veces se llega a esta situación a fuerza de asociar el medio con el fin de manera inseparable, cuando en realidad es cuestionable que tal relación intrínseca exista.
Por ejemplo, si el fin es una vida digna, y se asume que para alcanzar una vida digna hay, irremediablemente, que tener un trabajo, el medio trabajo acaba desplazando el objetivo vida digna usurpando su lugar en la escala de prioridades. Así lo importante ya no es tener una vida digna, sino tener un trabajo, aunque sea el propio trabajo el que por su naturaleza o condiciones hace la vida aún más indigna.

Esta estrechez de miras viene impuesta y reforzada por las políticas neoliberales y socialdemócratas -cada vez menos sociales y menos demócratas-, y se ha convertido en uno de los axiomas dogmáticos, ergo incuestionables, del pensamiento único. La explotación del hombre por el hombre se asume como una obligación natural sin alternativa posible.
Carlos Tena abandona rebelion.org
MaraudeR - 2012-03-13 01:03:06
http://tenacarlos.wordpress.com/2012/03/07/adio
No importa, pero entristece comprobar el golpe mediático acaecido en la página con la que muchos nos desayunábamos. Asonada en la que supuestos Intelectuales en Defensa de la Humanidad apoyan la violencia por encima del diálogo
"Munis, la voz de la memoria", el documental sobre uno de los últimos revolucionarios clásicos
Munislavozdelamemoria - 2011-11-10 09:16:26
Manuel G. Munis es uno de los últimos de los revolucionarios clásicos. Sin embargo, es un gran desconocido, olvidado por la historia del pensamiento político y relegado a un cierto ostracismo por los academicistas de la historia contemporánea. El documental Munis, la voz de la memoria viene a cubrir ese vacío para dar a conocer el legado de uno de los personajes clave del siglo XX.
Por este motivo, un grupo de compañeros que compartieron vida y experiencia con Manuel G. Munis; vuelven a encontrarse para descubrir que viejas rupturas pueden ser paliadas en virtud de una reconciliación. Con ellos no solo retomamos el pensamiento que Munis y sus compañeros llevaron a cabo sino algo mucho más propio de un documental de esta índole: revelar que la biografía de los ausentes son exploraciones de quienes la cuentan.
La discusión sobre la revolución rusa fue la primera actividad consciente de Grandizo Musis como revolucionario en ciernes. León Trotsky fue el político de su época que más lo influyó y con quién estableció una relación de gran importancia, que supuso una huella indeleble para el resto de su vida. Pero enemigo de los dogmas, Munis supo romper con ideas muertas, procedieran de Marx, Engels o del propio Trotsky. Más allá de su relación con el “Viejo” mantuvo un compromiso y acuerdo político de gran valor simbólico con Natalia Sedova, viuda de Trotsky. No por casualidad, Munis fue uno de los oradores principales en los funerales por el revolucionario ruso.
Una vez liquidado el movimiento revolucionario en España, Munis y sus compañeros se constituyeron rápidamente en organización y participaron, con los medios a su alcance, en la lucha por el internacionalismo. Durante todo este período, que se prolongaría hasta el final de su vida, Munis se forjó como un militante enteramente dedicado al objetivo revolucionario. Incluso entre nombres ilustres, pensamos por ejemplo en Mattick, esa disposición personal a consagrarse enteramente a la realización de la revolución es difícil de encontrar. De este periodo es el hermanamiento de Munis con Benjamín Péret, con quien colaboró estrecha y fructíferamente. También en este aspecto la personalidad de Munis tiene un aire muy “clásico”.
Si importante es todo este periodo en torno a la lucha y la realización revolucionaria, tanto o más lo es el periodo de la derrota histórica que significo el afianzamiento del estalinismo (contrarrevolución capitalista de Estado) y del capitalismo occidental después de la Segunda Guerra Mundial. Es el momento de sacar lecciones de las derrotas, de la rusa y de la española. Se produce entonces una nueva caracterización de la naturaleza de la revolución y contrarrevolución rusa y del estalinismo, y una nueva perspectiva abierta por la experiencia en España. Pero el periodo ha cambiado. Hay más tareas: entender el papel de las fuerzas “obreras” tradicionales, en primer lugar la crítica del sindicato y del sindicalismo. Hay que tener en cuenta que durante la segunda mitad de siglo todas las acciones obreras independientes se hicieron no al margen de los sindicatos sino en contra ellos. De ahí surge su crítica, basada sobre cimientos teóricos de elaboración personal, de los sindicatos: “Los sindicatos contra la revolución”. Amén de una caracterización de la fase de civilización marcada por la decadencia. Este concepto quizá sea uno de los más complejos y fértiles que nos han legado Munis y sus compañeros. Durante estas décadas se sucedieron las discusiones con Castoriadis, Rubel, Onorato Damen o Marc Cirik, entre otros.
Por todo esto, la intención propuesta en el documental Munis, la voz de la memoria, no es otra que mostrar como Munis ejemplifica en su persona, con su actividad práctica y su reflexión teórica, el decurso de los revolucionarios que vivieron enteramente en el siglo XX. Naturalmente, surgen otros aspectos de interés ya que hay otros revolucionarios que no son Munis, y queda por hacer la discusión de por qué en los años sesenta personas y sectores revolucionarios tomaron caminos que Munis se negó a recorrer.
Puedes ver el tráiler de Munis, la voz de la memoria en la siguiente dirección de Youtube: http://www.youtube.com/user/radikalfilms2011#p/a/u/0/K19_lX7wN4g
Por este motivo, un grupo de compañeros que compartieron vida y experiencia con Manuel G. Munis; vuelven a encontrarse para descubrir que viejas rupturas pueden ser paliadas en virtud de una reconciliación. Con ellos no solo retomamos el pensamiento que Munis y sus compañeros llevaron a cabo sino algo mucho más propio de un documental de esta índole: revelar que la biografía de los ausentes son exploraciones de quienes la cuentan.
La discusión sobre la revolución rusa fue la primera actividad consciente de Grandizo Musis como revolucionario en ciernes. León Trotsky fue el político de su época que más lo influyó y con quién estableció una relación de gran importancia, que supuso una huella indeleble para el resto de su vida. Pero enemigo de los dogmas, Munis supo romper con ideas muertas, procedieran de Marx, Engels o del propio Trotsky. Más allá de su relación con el “Viejo” mantuvo un compromiso y acuerdo político de gran valor simbólico con Natalia Sedova, viuda de Trotsky. No por casualidad, Munis fue uno de los oradores principales en los funerales por el revolucionario ruso.
Una vez liquidado el movimiento revolucionario en España, Munis y sus compañeros se constituyeron rápidamente en organización y participaron, con los medios a su alcance, en la lucha por el internacionalismo. Durante todo este período, que se prolongaría hasta el final de su vida, Munis se forjó como un militante enteramente dedicado al objetivo revolucionario. Incluso entre nombres ilustres, pensamos por ejemplo en Mattick, esa disposición personal a consagrarse enteramente a la realización de la revolución es difícil de encontrar. De este periodo es el hermanamiento de Munis con Benjamín Péret, con quien colaboró estrecha y fructíferamente. También en este aspecto la personalidad de Munis tiene un aire muy “clásico”.
Si importante es todo este periodo en torno a la lucha y la realización revolucionaria, tanto o más lo es el periodo de la derrota histórica que significo el afianzamiento del estalinismo (contrarrevolución capitalista de Estado) y del capitalismo occidental después de la Segunda Guerra Mundial. Es el momento de sacar lecciones de las derrotas, de la rusa y de la española. Se produce entonces una nueva caracterización de la naturaleza de la revolución y contrarrevolución rusa y del estalinismo, y una nueva perspectiva abierta por la experiencia en España. Pero el periodo ha cambiado. Hay más tareas: entender el papel de las fuerzas “obreras” tradicionales, en primer lugar la crítica del sindicato y del sindicalismo. Hay que tener en cuenta que durante la segunda mitad de siglo todas las acciones obreras independientes se hicieron no al margen de los sindicatos sino en contra ellos. De ahí surge su crítica, basada sobre cimientos teóricos de elaboración personal, de los sindicatos: “Los sindicatos contra la revolución”. Amén de una caracterización de la fase de civilización marcada por la decadencia. Este concepto quizá sea uno de los más complejos y fértiles que nos han legado Munis y sus compañeros. Durante estas décadas se sucedieron las discusiones con Castoriadis, Rubel, Onorato Damen o Marc Cirik, entre otros.
Por todo esto, la intención propuesta en el documental Munis, la voz de la memoria, no es otra que mostrar como Munis ejemplifica en su persona, con su actividad práctica y su reflexión teórica, el decurso de los revolucionarios que vivieron enteramente en el siglo XX. Naturalmente, surgen otros aspectos de interés ya que hay otros revolucionarios que no son Munis, y queda por hacer la discusión de por qué en los años sesenta personas y sectores revolucionarios tomaron caminos que Munis se negó a recorrer.
Puedes ver el tráiler de Munis, la voz de la memoria en la siguiente dirección de Youtube: http://www.youtube.com/user/radikalfilms2011#p/a/u/0/K19_lX7wN4g
Eduardo Galeano
Serch - 2011-05-25 11:35:21
Os dejo una entrevista a Eduardo Galeano en C33 (televisión pública catalana) donde opina entre otras cosas sobre al 15m. Como siempre es un gusto y una eyaculación intelectual escucharle.
http://www.tv3.cat/videos/3541530
Os recomiendo MUCHO este programa, se llama Singulars. Y lo podéis ver en la web de tv3. Para vuestra mala suerte no es en el idioma del imperio español, pero menos es nada.
http://www.tv3.cat/videos/3541530
Os recomiendo MUCHO este programa, se llama Singulars. Y lo podéis ver en la web de tv3. Para vuestra mala suerte no es en el idioma del imperio español, pero menos es nada.
Intentando comprender.
JuanL - 2011-05-22 15:07:17
Los adultos acaban de descubrir que la Era Digital ha dado paso a la Era de la Red Social, y andan como locos buscando el manual de instrucciones entre sus papelotes. Mientras tanto, niños y niñas de todo el planeta, que desde que nacieron y hasta hace nada sólo enredaban en Internet con pavadas de críos, han crecido rápidamente y ahora son jóvenes responsables de sus actos, y expertos en el uso de la herramienta que está cambiando el mundo. Y esta herramienta no es el fruto del trabajo y la inteligencia de un sabio, un científico o un ingeniero, como en los albores de pasadas Eras. No es la nueva imprenta, ni la nueva penicilina. No es la nueva máquina de vapor ni la nueva pólvora. Esta herramienta de transformación global es la obra COLECTIVA de una generación tan joven, tan descaradamente joven, que los adultos que ahora tratan de entenderla ya eran adultos cuando la vieron nacer.
Algunos siguen creyendo que el cambio de Era llegó con Internet, y que Internet no es algo nuevo ni es sólo cosa de jóvenes, y que hoy en día hasta un abuelo sabe navegar por la red y enviar un correo electrónico, o abrir un blog. Y en parte es cierto. Pero lo que la mayoría de adultos no alcanza a comprender porque su mente no está preparada para ello, es que hace menos de un año Internet sólo era una extensión de todo lo anteriormente conocido: no era más que un archivo muy grande, un quiosco de periódicos virtual, una televisión online, un juego de marcianos o un escaparate comercial más; y que la verdadera evolución no está ahí. La verdadera evolución es la globalidad de la Red Social que se ha tejido gracias a la conectividad que proporciona Internet. Una Red Social global que no existía antes. Esa es la novedad, y ese es el principio de esta Era.

Algunos siguen creyendo que el cambio de Era llegó con Internet, y que Internet no es algo nuevo ni es sólo cosa de jóvenes, y que hoy en día hasta un abuelo sabe navegar por la red y enviar un correo electrónico, o abrir un blog. Y en parte es cierto. Pero lo que la mayoría de adultos no alcanza a comprender porque su mente no está preparada para ello, es que hace menos de un año Internet sólo era una extensión de todo lo anteriormente conocido: no era más que un archivo muy grande, un quiosco de periódicos virtual, una televisión online, un juego de marcianos o un escaparate comercial más; y que la verdadera evolución no está ahí. La verdadera evolución es la globalidad de la Red Social que se ha tejido gracias a la conectividad que proporciona Internet. Una Red Social global que no existía antes. Esa es la novedad, y ese es el principio de esta Era.


