Crítica del primer capítulo del "Manual de Resistencia Anticapitalista"
espartakko - 2010-12-25 18:50:18
José López Sánchez, autor del Manual de Resistencia Anticapitalista (http://joselopezsanchez.wordpress.com/2010/10/19/libro-manual-de-resistencia-anticapitalista/), demuestra en el primer capítulo de su escrito (Voluntarismo vs. Determinismo) que está profundamente equivocado y que cae en los mismos errores que el mismo denuncia. El capítulo, dedicado exclusivamente a una falsa dicotomía se encuentra plagado de malas interpretaciones que paso a denunciar. En la página 11 dice:
>>>No hay que caer en el voluntarismo pero tampoco en el determinismo. Los seres humanos estamos indudablemente muy condicionados por la sociedad en la que vivimos pero también tenemos cierto margen de libertad. Marx y Engels usaron su margen de libertad para intentar cambiar las cosas, además de comprenderlas. Si ellos hubieran pensado como muchos “marxistas” que las cosas cambian por sí solas inevitablemente (mejor dicho, en un solo sentido inevitablemente, sólo de una manera posible), como consecuencia de cambios en el modo de producción económica, ellos no se hubieran molestado en escribir el manifiesto comunista (tal vez, al margen de afinidades ideológicas, objetivamente, por su repercusión, el documento político más importante de la historia), no se hubieran molestado en luchar por cambiar EXPLÍCITAMENTE las cosas, por concienciar al proletariado, por crear la Internacional. ¿Puede ser alguien preso del determinismo cuando afirma que “Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo: de lo que se trata es de transformarlo.”? Yo creo que es evidente que no. Si alguien pretende transformar el mundo es porque piensa que no se transformará por sí solo.<<<
El determinismo es la teoría según la cual todo lo que existe está determinado por sus causas, es efecto de ellas, siendo éstas la justificación última de la existencia de lo determinado, su razón de ser. Por lo tanto, es la negación de la aleatoriedad y del libre albedrío, hipótesis según las cuales un suceso o cosa puede estar indeterminadamente determinada, es decir, haber tomado de algún modo inexplicable realidad sin por ello estar causada por algo determinado, sin que se pueda explicar porque el suceso o cosa es y no es otro suceso o cosa en su lugar. La lógica elemental nos invita a pensar que ni la aleatoriedad ni el libre albedrío existen, pero ése es otro tema que trataré más adelante. ¿Con qué sentido se usa aquí la palabra determinismo? Por un lado el autor parece considerar a las personas como algo fuera de la realidad o una excepción dentro de ella y que el determinismo consiste en negar todo efecto a los actos humanos; pero, por otro, parece que confunde determinismo con determinismo económico, doctrina según la cual las circunstancias económicas dadas son suficientes para explicar todo lo demás. En resumen, un lío sin sentido. De todos modos, lo seguro es que el autor otorga carta de hecho probatorio de la posibilidad de realidades indeterminadas a la intención de cambiar el mundo de Marx. Esto, evidentemente, es un error. Las personas forman parte de la realidad, como todo lo demás y, por tanto, todos sus actos están determinados por las causas que correspondan. Más adelante, el autor expresa lo siguiente:
>>>El determinismo provoca estoicismo. Y el voluntarismo ilusionismo. En el primer caso se tiende a no hacer nada puesto que se parte de la premisa de que el cambio es inevitable, por lo menos de que inevitablemente se hará en cierto sentido y no en otro, y surgirá espontáneamente. Es decir, quienes caen en el determinismo caen también en el estoicismo, en la apatía. (...) Quienes interpretan que el marxismo estipula que el cambio surgirá inevitablemente como resultado del estallido de las contradicciones de la sociedad, se olvidan, no tienen en cuenta, que quienes postularon dichas ideas, además, lucharon activamente por el cambio, no esperaron a que éste surgiera espontáneamente. ¿Puede decirse que quien afirma que la peor lucha es la que no se hace, es víctima del determinismo, del estoicismo? Yo creo que es evidente que no. Marx y Engels fueron unos auténticos luchadores.<<<
Una vez más, el autor abunda en los mismo errores: presenta por un lado el voluntarismo, algo así como una fe ciega y desmedida en que la voluntad de las personas siempre triunfará sin entrar a considerar las causas de las propias intenciones; para oponerle el determinismo, que identifica con la creencia en que se producirán cambios en cierto sentido (lo cual es un error, porque esta creencia de Marx no es resultado directo y necesario de su visión determinista del mundo) y lo que es aún peor, con la apatía, con el estoicismo, con la falta de lucha. Primero, el uso del término estoicismo en este fragmento está fuera de lugar puesto que, si bien puede ser asociado a la apatía, de ningún modo el estoicismo tiene nada que ver con la pasividad, con la falta de lucha. En cualquier caso, el autor vuelve sobre lo mismo sin explicar qué tiene que ver el determinismo con negar toda efectividad a los actos o luchas de las personas y por qué ser determinista implica ser pasivo, no luchar e incluso no tener sentimientos. Más adelante vuelve sobre lo mismo pero especificando explícitamente que si el mundo fuera determinista las personas no podrían organizar nada (?):
>>>¿Es que Lenin, el líder de la revolución rusa, marxista de pro, cayó en el determinismo? ¿Puede alguien ser presa del determinismo cuando afirma que “la revolución no se hace sino que se organiza”? ¿Es posible “organizar” la revolución prescindiendo de la voluntad humana?<<<
Aunque más adelante vuelve a referirse al determinismo confundiéndolo con el determinismo económico tal y como hizo al principio. Al menos es un alivio que comience a sospechar que el que no ha comprendido nada es él:
>>>Quienes desprecian o infravaloran la voluntad humana, los factores subjetivos, desconocen lo que los padres de su “religión” afirmaban. No han comprendido nada, desde mi punto de vista. O tal vez sea yo quien no haya comprendido nada. El lector juzgará.<<<
Pero después, como si no estuviera conforme con el lío que ha montado en torno al determinismo, pasa a condenar el materialismo de Marx y Engels, eso sí, demostrando antes que no sabe ni lo que es el materialismo ni lo que es el idealismo:
>>>Cualquiera de los dos extremos: el idealismo (que dice que sólo las ideas influyen en la realidad) y el materialismo (que dice que sólo la realidad influye en las ideas) son, bajo mi punto de vista, incorrectos, una simplificación excesiva. Marx y Engels, para combatir el idealismo, cayeron en un materialismo exacerbado.<<<
Materialismo e idealismo son términos que se usan en sentido fundamentalmente ontológico, nada que ver con "influencias". Es más, el materialismo dialéctico no dice en absoluto que las ideas no influyan en (el resto de) la realidad puesto que forman parte de ella y la relación dialéctica de todo lo que deviene en el mundo no excluye a las ideas. Lo que dice más concretamente es que en última instancia toda la realidad es materia y que lo demás (lo que convencionalmente se considera no material) son ideas que en último término hacen referencia a expresiones o sucesos de lo material. De todos modos, más adelante no tiene problema alguno en expresar su creencia en el libre albedrío sin necesidad de argumentar nada:
>>>El destino no está totalmente escrito. Debemos intentar escribir el máximo número de líneas en el libro de la historia de nuestra especie, aunque no podamos elegir la encuadernación, el tipo de papel o el color de la tinta. Cuando escribimos también estamos limitados y sin embargo somos muy creativos. Aunque todos (los que hablemos el mismo lenguaje) usemos las mismas palabras, no hay dos frases iguales, no hay dos libros iguales. Este libro no está escrito de antemano aunque tengamos las limitaciones del lenguaje, de la ortografía, de la gramática. Las limitaciones no impiden el libre albedrío, lo canalizan.<<<
¿Por qué existe su libre albedrío? ¿Quién sabe?, quizá sea por razones religiosas porque parece que no ha juzgado oportuno justificar su creencia de ningún modo. Luego, vuelve a afirmar que la sociedad humana no está determinada al cien por cien y que el libre albedrío existe, como si por repetirlo una y otra vez fuera a ser verdad, y de paso introduce el tema de la aleatoriedad para defenderla:
>>>La diferencia entre unos sistemas y otros estriba fundamentalmente en qué reglas existen y en la proporción relativa entre la parte determinista y la parte aleatoria del funcionamiento de cada uno de esos sistemas. Esta proporción está estrechamente ligada a las reglas existentes. Pero sobre este asunto insistiremos un poco más adelante. Por ahora, quedémonos con la idea de que la sociedad humana, como todo sistema, es dialéctica, tiene ciertas reglas que limitan las posibilidades de su evolución, pero no la determinan por completo, al cien por cien. Esto está relacionado con la existencia del libre albedrío.<<<
Sin embargo, más adelante nos aclara el asunto o, mejor dicho, aclara, pésimo ejemplo mediante, de qué modo está equivocado y qué conceptos confunde:
>>>El libre albedrío, así, se nos aparece como algo intrínseco a la vida. Está limitado por ciertas reglas básicas de la vida, pero al mismo tiempo forma parte de ésta. El libre albedrío sería casi inexistente para las grandes reglas, para las generalidades, pero, sin embargo, abundaría en las pequeñas reglas, en los detalles. Un río está condenado a recorrer su cauce. Pero no todas las gotas de agua pasan por los mismos sitios. Globalmente el río es determinista. Localmente es aleatorio. Mejor dicho, globalmente el río es bastante determinista y localmente bastante aleatorio. Bastante porque no lo son completamente. El cauce del río cambiará a lo largo de los años, pero de una manera más aleatoria. Las gotas de agua del río se comportan de forma bastante aleatoria, no es posible prever con exactitud por dónde pasarán, pero el abanico de posibilidades es limitado. Más allá del cauce del río, de sus límites, la gota, con toda seguridad, no pasará. El Universo, la sociedad humana, cualquier ser vivo, cualquier sistema, pueden así considerarse como entes donde a gran escala (espacial y temporal) predomina (aunque no por completo) el determinismo, pero a pequeña escala (espacial y temporal) el libre albedrío. Los límites son bastante deterministas pero lo que ocurre entre ellos es bastante aleatorio. El libre albedrío existe, pero dentro de unos límites. El libre albedrío está condicionado. No es absoluto, ni nulo. Cuanto mayor sea la escala considerada menos existe. Y, por el contrario, cuanto menor sea la escala considerada más hace acto de presencia. (...) Por ahora, quedémonos con la idea de que el libre albedrío forma parte de la vida misma, incluso del Cosmos.<<<
¿Las gotas del río se comportan de forma bastante aleatoria porque no es posible prever con exactitud por donde pasarán? No, una cosa es la aleatoriedad y otra la impredecibilidad. Las gotas de agua de un río no violan las leyes de la física, se comportan conforme a ellas. Otra cosa es que no dispongamos de suficientes y necesarios datos para que, leyes de la física en mano, podamos hacer un pronóstico acertado sobre su comportamiento. Su impredecibilidad está relacionada con nuestra capacidad de conocimiento científico en determinadas situaciones de modo que, en ningún caso, demuestra que existan los sucesos aleatorios, en el sentido de no determinados. La creencia del autor en que a pequeña escala predomina la aleatoriedad y el libre albedrío es totalmente infundada. Por otro lado, también tendría que explicar por qué, si la realidad es tal como dice, a gran escala esa suma de indeterminaciones es tan determinista y previsible, cómo no desemboca en igual o mayor impredecibilidad, o, como él erróneamente diría, aleatoriedad. Además, en lo que se refiere a los cambios de cauce de los ríos, no sólo no son aleatorios, sino que son, grosso modo, predecibles. Un geólogo sabe bastante de esto. No obstante, sus errores no se deben exclusivamente a que no comprenda qué es el determinismo, el materialismo ni la dialéctica, ya que también podemos leer cosas como ésta:
>>>Como vemos, el cambio es inherente al Universo en que vivimos. Es más, es cada vez más inherente. Y ello es debido a la naturaleza dialéctica del Universo.<<<
Jamás hubiera imaginado que un día leería la expresión "más inherente". El adjetivo inherente no admite grados, o algo es inherente a algo o no lo es. De todos modos, no parece que quisiera expresar algo razonable sino, más bien, hacer otra afirmación gratuita. También, dentro de su defensa de la democracia, podemos leer cosas como ésta:
>>>La sociedad entera puede y debe tomar el control del cambio si quiere sobrevivir, y no sólo prosperar como especie. Y la única forma de tomar el control es mediante la democracia. (...) el control puede y debe ser tomado por toda la especie, no debe estar en manos de ninguna minoría.<<<
Su fe en que una toma del control por parte de toda la especie, como diría él, garantizaría cambios que no fueran retrocesos tampoco la explica. ¿Para qué? Después nos enteramos de que tampoco sabe por qué la Unión Soviética perdió la guerra fría:
>>>No creo que sea casualidad que cuando el modelo del presunto “comunismo” de la Unión Soviética y sus países satélites era ya un fracaso latente, anunciado, un secreto a voces, incluso antes de la caída del muro de Berlín y de la propia URSS, los gobiernos de Reagan en Estados Unidos y Thatcher en el Reino Unido impulsaran el capitalismo en su huida hacia delante.<<<
La Unión Soviética empezó a ser un fracaso latente y anunciado cuando Gorbachov implementó las reformas capitalistoides que ocasionaron una crisis económica sin precedentes con el fin de acabar con el sistema. El sistema podría ser mejor o peor pero no fue la causa de su propio fracaso. Pero no nos olvidemos de cuál es el tema del capítulo, una vez más, el autor vuelve a la carga con su errónea interpretación del determinismo, ser determinista implica cruzarse de brazos y ser estoico:
>>>El determinismo niega la posibilidad de influencia. El voluntarismo no considera que la influencia tiene un máximo. (...) Tanto el determinismo como el voluntarismo pecan de no comprender o no considerar la naturaleza dialéctica de la sociedad, de la relación entre el individuo y la sociedad. (...) Cualquier anarquista, al margen de lo acertada o no que sea la forma que tenga de luchar por el cambio, es más fiel al espíritu del marxismo que esos “marxistas” presos del determinismo. Cualquier persona que lucha, que lo intenta, sintoniza más con el marxismo, con su fin primordial, que cualquier otra persona que está paralizada por el estoicismo, que se limita a ser espectadora de los acontecimientos.<<<
Y ahora directamente le declara la guerra al determinismo. Si no hay revolución es por culpa de los deterministas:
>>>El enemigo común es el determinismo, el estoicismo que provoca el inmovilismo, la apatía. Con apatía no hay cambios. La apatía es uno de los principales enemigos de la revolución.<<<
Ya que según el autor en el siglo XXI se dan... ¡condiciones más propicias que en el XIX!:
>>>¿Es que no se cumplen en la actualidad factores objetivos que posibilitarían el cambio? Si ya en el siglo XIX el capitalismo estaba llamado a ser superado, ¿no lo está ahora en el siglo XXI, cuando está degenerando hasta extremos harto peligrosos para la humanidad y su hábitat? Y si es así, ¿por qué no se producen cambios o éstos son aún muy limitados? Porque los factores objetivos no se ven acompañados de factores subjetivos. Y entre éstos tenemos la conciencia.<<<
El autor no parece otorgar ninguna importancia a que las condiciones de trabajo del siglo XXI y las del XIX tienen poco que ver. Pero no nos debe extrañar, sería incapaz de ver un elefante aunque lo tuviera delante. Vean:
>>>Según lo veo yo, Marx y Engels no liquidaron el libre albedrío, simplemente lo limitaron, lo pusieron en su sitio, lo relativizaron, lo condicionaron.<<<
Si bien es cierto que Marx nunca negó explícitamente el libre albedrío porque tampoco tenía el asunto mayor importancia e incluso era compatible como una excepción a la dialéctica dentro de su doctrina, la verdad es que Engels no tuvo problema en descartar esta posible excepcionalidad en textos como los que el propio autor cita:
>>>Hegel ha sido el primero en exponer rectamente la relación entre libertad y necesidad. Para él, la libertad es la comprensión de la necesidad. "La necesidad es ciega sólo en la medida en que no está sometida al concepto." La libertad no consiste en una soñada independencia respecto de las leyes naturales, sino en el reconocimiento de esas leyes y en la posibilidad, así dada, de hacerlas obrar según un plan para determinados fines. Esto vale tanto respecto de las leyes de la naturaleza externa cuanto respecto de aquellas que regulan el ser somático y espiritual del hombre mismo: dos clases de leyes que podemos separar a lo sumo en la representación, no en la realidad. La libertad de la voluntad no significa, pues, más que la capacidad de poder decidir con conocimiento de causa.<<<
>>>Cuanto más libre es el juicio de un ser humano respecto de un determinado punto problemático, con tanta mayor necesidad estará determinado el contenido de ese juicio; mientras que la inseguridad debida a la ignorancia y que elige con aparente arbitrio entre posibilidades de decisión diversas y contradictorias prueba con ello su propia libertad, su situación de dominada por el objeto al que precisamente tendría que dominar. La libertad consiste, pues, en el dominio sobre nosotros mismos y sobre la naturaleza exterior, basado en el conocimiento de las necesidades naturales; por eso es necesariamente un producto de la evolución histórica.<<<
Y, justo después de la cita, viene a reafirmarse en lo que Engels no dice, interpretando que piensa que el libre albedrío existe y que únicamente está condicionado:
>>>En ningún caso veo yo que ambos intelectuales nieguen la libertad del individuo, la voluntad humana, el libre albedrío. Sin embargo, ellos lo redefinen de alguna manera. Vienen a decir que la libertad, como las ideas en general, está condicionada por la realidad, por las condiciones materiales de existencia. En esto consiste básicamente su enfoque materialista. En dar preponderancia a lo material, en decir que lo material influye más en lo espiritual que al revés. En contra de lo que algunas interpretaciones del marxismo afirman, según yo interpreto, ni Marx ni Engels niegan el libre albedrío. Al contrario. Reafirman su existencia pero lo condicionan a lo material, a la necesidad. Combaten cierta concepción idealista del mismo. No tenemos libre albedrío absoluto. Pero tampoco es nulo.<<<
Porque, como ya he dejado claro, si no existiera el libre albedrío todos seriamos felices capitalistas pasivos y apáticos:
>>>De hecho, ellos lo practicaron para poder hacer su trabajo. Sin él no hubieran podido hacer lo que hicieron. De hecho, este mismo libro, como todos los libros, como cualquier obra u acto humano, es producto de la combinación entre las condiciones de existencia, tangibles e intangibles, de la sociedad del momento y el libre albedrío de los individuos.<<<
Y gracias a él, el autor ha escrito este libro. Si hay rojos es porque el libre albedrío existe. ¡Qué bueno es el libre albedrío! ¡Viva el libre albedrío! ¡Adoremos al libre albedrío!
>>>Pero, además de un contexto, sobre todo tecnológico, más o menos favorable, mi libre albedrío ha hecho que yo decidiera usar las posibilidades técnicas que me brinda el sistema en cierto sentido, de cierta manera, con cierto objetivo. ¡Y justo en contra del uso promocionado insistentemente por los grandes medios de comunicación! El contexto tecnológico ha sido favorable para que yo escriba este libro, pero el contexto social, político, ideológico, desde luego, no. Es muy difícil, por no decir imposible, explicar esto de una manera convincente negando la existencia del libre albedrío. (...) Pero si yo no tuviera cierto margen de maniobra, cierta soberanía personal, cierto poder de decisión propio, en definitiva, cierto libre albedrío, tampoco se hubiera escrito este libro. (...) Es, en suma, el resultado lógico de un proceso histórico en el que tanto el contexto social como el libre albedrío de cada individuo juegan su papel.<<<
Un momento, ¿pero no eran los horribles deterministas, esos terribles marxistas, los que concedían demasiada importancia a las condiciones económicas, los que lo querían reducir todo a los factores objetivos? Oh, vaya, parece que el autor es uno de ellos. Hay que congraciarse con el libre albedrío pues todo depende de él. ¡Oh, hágase tu voluntad tanto en los cielos como en la Tierra!:
>>>La sociedad evolucionará en un sentido o en otro dependiendo de quién lleve la iniciativa, si las minorías dominantes o las mayorías dominadas. Dependiendo, entre otras cosas, de quién haga un uso más intensivo de su libre albedrío, de su fuerza de voluntad. La iniciativa es hija de la fuerza de voluntad.<<<
Pero el libre albedrío también debe ser travieso pues parece haber impedido que el autor demuestre en algún momento que el libre albedrío existe y, además, ha infundido en él la falsa idea de que ha explicado algo:
>>>A mí me parece, por lo que ya he explicado a lo largo de las páginas anteriores, que el libre albedrío, aunque limitado, existe, que la sociedad humana no se comporta de una forma absolutamente determinista, que el determinismo fuerte no se aplica para el comportamiento humano.<<<
Sin embargo, al final le entran algunas dudas. En cualquier caso, exista o no, hay que llamar libre albedrío a algo o el autor no se queda contento y si algo es en menor o mayor medida impredecible es porque es aleatorio:
>>>Sea como fuere, ya sea porque el libre albedrío en verdad existe por el carácter no absolutamente determinista del individuo ni de la sociedad, ya sea porque el libre albedrío represente a aquellos factores desconocidos del individuo totalmente determinista, perteneciendo a una sociedad totalmente determinista, debemos tener en cuenta, nos guste o no, al libre albedrío. Debemos considerar que el comportamiento humano, y por extensión el de la sociedad humana, tiene una componente determinista, predecible, y una componente aleatoria, imprevisible. Esta última es la que podemos asociar al libre albedrío. El libre albedrío sería, por tanto, la componente aleatoria del comportamiento de los individuos, causa última, a su vez, de que la sociedad se comporte de forma semialeatoria.<<<
De todos modos, el autor quiere dejar claro que para él la dialéctica concuerda con su negación, con aquéllo donde se rompe toda continuidad de causas y efectos, toda necesidad, el libre albedrío:
>>>La naturaleza dialéctica de la sociedad, la visión de ésta como en ente altamente dialéctico concuerda mucho más con su naturaleza aleatoria, con la existencia del libre albedrío. Por lo que a mí respecta, la sociedad humana, como el individuo, es dialéctica, tiene una componente determinista y otra componente aleatoria. El libre albedrío del individuo existe, aunque está limitado y condicionado por el contexto social y material.<<<
¿Y por qué debe luchar nuestro libre albedrío? Por el desarrollo pleno de la democracia. ¿Por qué? Porque el autor lo dice, si no ha argumentado seriamente nada en todo el capítulo ¿por qué iba a argumentar esto?:
>>>¿Qué cambios se necesitan? El desarrollo pleno de la democracia. Debemos luchar por la democracia porque es la única manera de que el control lo tenga la humanidad por completo.<<<
En resumen, un capítulo de propaganda, al más puro estilo antimarxista, del disparatado pensamiento del autor que, sin ofrecer un solo argumento (¿acaso lo tiene o es sólo adepto de una "religión"?) pretende colar en un libro que por su título puede atraer a gente con la cabeza bien amueblada ideas profundamente equivocadas.
>>>No hay que caer en el voluntarismo pero tampoco en el determinismo. Los seres humanos estamos indudablemente muy condicionados por la sociedad en la que vivimos pero también tenemos cierto margen de libertad. Marx y Engels usaron su margen de libertad para intentar cambiar las cosas, además de comprenderlas. Si ellos hubieran pensado como muchos “marxistas” que las cosas cambian por sí solas inevitablemente (mejor dicho, en un solo sentido inevitablemente, sólo de una manera posible), como consecuencia de cambios en el modo de producción económica, ellos no se hubieran molestado en escribir el manifiesto comunista (tal vez, al margen de afinidades ideológicas, objetivamente, por su repercusión, el documento político más importante de la historia), no se hubieran molestado en luchar por cambiar EXPLÍCITAMENTE las cosas, por concienciar al proletariado, por crear la Internacional. ¿Puede ser alguien preso del determinismo cuando afirma que “Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo: de lo que se trata es de transformarlo.”? Yo creo que es evidente que no. Si alguien pretende transformar el mundo es porque piensa que no se transformará por sí solo.<<<
El determinismo es la teoría según la cual todo lo que existe está determinado por sus causas, es efecto de ellas, siendo éstas la justificación última de la existencia de lo determinado, su razón de ser. Por lo tanto, es la negación de la aleatoriedad y del libre albedrío, hipótesis según las cuales un suceso o cosa puede estar indeterminadamente determinada, es decir, haber tomado de algún modo inexplicable realidad sin por ello estar causada por algo determinado, sin que se pueda explicar porque el suceso o cosa es y no es otro suceso o cosa en su lugar. La lógica elemental nos invita a pensar que ni la aleatoriedad ni el libre albedrío existen, pero ése es otro tema que trataré más adelante. ¿Con qué sentido se usa aquí la palabra determinismo? Por un lado el autor parece considerar a las personas como algo fuera de la realidad o una excepción dentro de ella y que el determinismo consiste en negar todo efecto a los actos humanos; pero, por otro, parece que confunde determinismo con determinismo económico, doctrina según la cual las circunstancias económicas dadas son suficientes para explicar todo lo demás. En resumen, un lío sin sentido. De todos modos, lo seguro es que el autor otorga carta de hecho probatorio de la posibilidad de realidades indeterminadas a la intención de cambiar el mundo de Marx. Esto, evidentemente, es un error. Las personas forman parte de la realidad, como todo lo demás y, por tanto, todos sus actos están determinados por las causas que correspondan. Más adelante, el autor expresa lo siguiente:
>>>El determinismo provoca estoicismo. Y el voluntarismo ilusionismo. En el primer caso se tiende a no hacer nada puesto que se parte de la premisa de que el cambio es inevitable, por lo menos de que inevitablemente se hará en cierto sentido y no en otro, y surgirá espontáneamente. Es decir, quienes caen en el determinismo caen también en el estoicismo, en la apatía. (...) Quienes interpretan que el marxismo estipula que el cambio surgirá inevitablemente como resultado del estallido de las contradicciones de la sociedad, se olvidan, no tienen en cuenta, que quienes postularon dichas ideas, además, lucharon activamente por el cambio, no esperaron a que éste surgiera espontáneamente. ¿Puede decirse que quien afirma que la peor lucha es la que no se hace, es víctima del determinismo, del estoicismo? Yo creo que es evidente que no. Marx y Engels fueron unos auténticos luchadores.<<<
Una vez más, el autor abunda en los mismo errores: presenta por un lado el voluntarismo, algo así como una fe ciega y desmedida en que la voluntad de las personas siempre triunfará sin entrar a considerar las causas de las propias intenciones; para oponerle el determinismo, que identifica con la creencia en que se producirán cambios en cierto sentido (lo cual es un error, porque esta creencia de Marx no es resultado directo y necesario de su visión determinista del mundo) y lo que es aún peor, con la apatía, con el estoicismo, con la falta de lucha. Primero, el uso del término estoicismo en este fragmento está fuera de lugar puesto que, si bien puede ser asociado a la apatía, de ningún modo el estoicismo tiene nada que ver con la pasividad, con la falta de lucha. En cualquier caso, el autor vuelve sobre lo mismo sin explicar qué tiene que ver el determinismo con negar toda efectividad a los actos o luchas de las personas y por qué ser determinista implica ser pasivo, no luchar e incluso no tener sentimientos. Más adelante vuelve sobre lo mismo pero especificando explícitamente que si el mundo fuera determinista las personas no podrían organizar nada (?):
>>>¿Es que Lenin, el líder de la revolución rusa, marxista de pro, cayó en el determinismo? ¿Puede alguien ser presa del determinismo cuando afirma que “la revolución no se hace sino que se organiza”? ¿Es posible “organizar” la revolución prescindiendo de la voluntad humana?<<<
Aunque más adelante vuelve a referirse al determinismo confundiéndolo con el determinismo económico tal y como hizo al principio. Al menos es un alivio que comience a sospechar que el que no ha comprendido nada es él:
>>>Quienes desprecian o infravaloran la voluntad humana, los factores subjetivos, desconocen lo que los padres de su “religión” afirmaban. No han comprendido nada, desde mi punto de vista. O tal vez sea yo quien no haya comprendido nada. El lector juzgará.<<<
Pero después, como si no estuviera conforme con el lío que ha montado en torno al determinismo, pasa a condenar el materialismo de Marx y Engels, eso sí, demostrando antes que no sabe ni lo que es el materialismo ni lo que es el idealismo:
>>>Cualquiera de los dos extremos: el idealismo (que dice que sólo las ideas influyen en la realidad) y el materialismo (que dice que sólo la realidad influye en las ideas) son, bajo mi punto de vista, incorrectos, una simplificación excesiva. Marx y Engels, para combatir el idealismo, cayeron en un materialismo exacerbado.<<<
Materialismo e idealismo son términos que se usan en sentido fundamentalmente ontológico, nada que ver con "influencias". Es más, el materialismo dialéctico no dice en absoluto que las ideas no influyan en (el resto de) la realidad puesto que forman parte de ella y la relación dialéctica de todo lo que deviene en el mundo no excluye a las ideas. Lo que dice más concretamente es que en última instancia toda la realidad es materia y que lo demás (lo que convencionalmente se considera no material) son ideas que en último término hacen referencia a expresiones o sucesos de lo material. De todos modos, más adelante no tiene problema alguno en expresar su creencia en el libre albedrío sin necesidad de argumentar nada:
>>>El destino no está totalmente escrito. Debemos intentar escribir el máximo número de líneas en el libro de la historia de nuestra especie, aunque no podamos elegir la encuadernación, el tipo de papel o el color de la tinta. Cuando escribimos también estamos limitados y sin embargo somos muy creativos. Aunque todos (los que hablemos el mismo lenguaje) usemos las mismas palabras, no hay dos frases iguales, no hay dos libros iguales. Este libro no está escrito de antemano aunque tengamos las limitaciones del lenguaje, de la ortografía, de la gramática. Las limitaciones no impiden el libre albedrío, lo canalizan.<<<
¿Por qué existe su libre albedrío? ¿Quién sabe?, quizá sea por razones religiosas porque parece que no ha juzgado oportuno justificar su creencia de ningún modo. Luego, vuelve a afirmar que la sociedad humana no está determinada al cien por cien y que el libre albedrío existe, como si por repetirlo una y otra vez fuera a ser verdad, y de paso introduce el tema de la aleatoriedad para defenderla:
>>>La diferencia entre unos sistemas y otros estriba fundamentalmente en qué reglas existen y en la proporción relativa entre la parte determinista y la parte aleatoria del funcionamiento de cada uno de esos sistemas. Esta proporción está estrechamente ligada a las reglas existentes. Pero sobre este asunto insistiremos un poco más adelante. Por ahora, quedémonos con la idea de que la sociedad humana, como todo sistema, es dialéctica, tiene ciertas reglas que limitan las posibilidades de su evolución, pero no la determinan por completo, al cien por cien. Esto está relacionado con la existencia del libre albedrío.<<<
Sin embargo, más adelante nos aclara el asunto o, mejor dicho, aclara, pésimo ejemplo mediante, de qué modo está equivocado y qué conceptos confunde:
>>>El libre albedrío, así, se nos aparece como algo intrínseco a la vida. Está limitado por ciertas reglas básicas de la vida, pero al mismo tiempo forma parte de ésta. El libre albedrío sería casi inexistente para las grandes reglas, para las generalidades, pero, sin embargo, abundaría en las pequeñas reglas, en los detalles. Un río está condenado a recorrer su cauce. Pero no todas las gotas de agua pasan por los mismos sitios. Globalmente el río es determinista. Localmente es aleatorio. Mejor dicho, globalmente el río es bastante determinista y localmente bastante aleatorio. Bastante porque no lo son completamente. El cauce del río cambiará a lo largo de los años, pero de una manera más aleatoria. Las gotas de agua del río se comportan de forma bastante aleatoria, no es posible prever con exactitud por dónde pasarán, pero el abanico de posibilidades es limitado. Más allá del cauce del río, de sus límites, la gota, con toda seguridad, no pasará. El Universo, la sociedad humana, cualquier ser vivo, cualquier sistema, pueden así considerarse como entes donde a gran escala (espacial y temporal) predomina (aunque no por completo) el determinismo, pero a pequeña escala (espacial y temporal) el libre albedrío. Los límites son bastante deterministas pero lo que ocurre entre ellos es bastante aleatorio. El libre albedrío existe, pero dentro de unos límites. El libre albedrío está condicionado. No es absoluto, ni nulo. Cuanto mayor sea la escala considerada menos existe. Y, por el contrario, cuanto menor sea la escala considerada más hace acto de presencia. (...) Por ahora, quedémonos con la idea de que el libre albedrío forma parte de la vida misma, incluso del Cosmos.<<<
¿Las gotas del río se comportan de forma bastante aleatoria porque no es posible prever con exactitud por donde pasarán? No, una cosa es la aleatoriedad y otra la impredecibilidad. Las gotas de agua de un río no violan las leyes de la física, se comportan conforme a ellas. Otra cosa es que no dispongamos de suficientes y necesarios datos para que, leyes de la física en mano, podamos hacer un pronóstico acertado sobre su comportamiento. Su impredecibilidad está relacionada con nuestra capacidad de conocimiento científico en determinadas situaciones de modo que, en ningún caso, demuestra que existan los sucesos aleatorios, en el sentido de no determinados. La creencia del autor en que a pequeña escala predomina la aleatoriedad y el libre albedrío es totalmente infundada. Por otro lado, también tendría que explicar por qué, si la realidad es tal como dice, a gran escala esa suma de indeterminaciones es tan determinista y previsible, cómo no desemboca en igual o mayor impredecibilidad, o, como él erróneamente diría, aleatoriedad. Además, en lo que se refiere a los cambios de cauce de los ríos, no sólo no son aleatorios, sino que son, grosso modo, predecibles. Un geólogo sabe bastante de esto. No obstante, sus errores no se deben exclusivamente a que no comprenda qué es el determinismo, el materialismo ni la dialéctica, ya que también podemos leer cosas como ésta:
>>>Como vemos, el cambio es inherente al Universo en que vivimos. Es más, es cada vez más inherente. Y ello es debido a la naturaleza dialéctica del Universo.<<<
Jamás hubiera imaginado que un día leería la expresión "más inherente". El adjetivo inherente no admite grados, o algo es inherente a algo o no lo es. De todos modos, no parece que quisiera expresar algo razonable sino, más bien, hacer otra afirmación gratuita. También, dentro de su defensa de la democracia, podemos leer cosas como ésta:
>>>La sociedad entera puede y debe tomar el control del cambio si quiere sobrevivir, y no sólo prosperar como especie. Y la única forma de tomar el control es mediante la democracia. (...) el control puede y debe ser tomado por toda la especie, no debe estar en manos de ninguna minoría.<<<
Su fe en que una toma del control por parte de toda la especie, como diría él, garantizaría cambios que no fueran retrocesos tampoco la explica. ¿Para qué? Después nos enteramos de que tampoco sabe por qué la Unión Soviética perdió la guerra fría:
>>>No creo que sea casualidad que cuando el modelo del presunto “comunismo” de la Unión Soviética y sus países satélites era ya un fracaso latente, anunciado, un secreto a voces, incluso antes de la caída del muro de Berlín y de la propia URSS, los gobiernos de Reagan en Estados Unidos y Thatcher en el Reino Unido impulsaran el capitalismo en su huida hacia delante.<<<
La Unión Soviética empezó a ser un fracaso latente y anunciado cuando Gorbachov implementó las reformas capitalistoides que ocasionaron una crisis económica sin precedentes con el fin de acabar con el sistema. El sistema podría ser mejor o peor pero no fue la causa de su propio fracaso. Pero no nos olvidemos de cuál es el tema del capítulo, una vez más, el autor vuelve a la carga con su errónea interpretación del determinismo, ser determinista implica cruzarse de brazos y ser estoico:
>>>El determinismo niega la posibilidad de influencia. El voluntarismo no considera que la influencia tiene un máximo. (...) Tanto el determinismo como el voluntarismo pecan de no comprender o no considerar la naturaleza dialéctica de la sociedad, de la relación entre el individuo y la sociedad. (...) Cualquier anarquista, al margen de lo acertada o no que sea la forma que tenga de luchar por el cambio, es más fiel al espíritu del marxismo que esos “marxistas” presos del determinismo. Cualquier persona que lucha, que lo intenta, sintoniza más con el marxismo, con su fin primordial, que cualquier otra persona que está paralizada por el estoicismo, que se limita a ser espectadora de los acontecimientos.<<<
Y ahora directamente le declara la guerra al determinismo. Si no hay revolución es por culpa de los deterministas:
>>>El enemigo común es el determinismo, el estoicismo que provoca el inmovilismo, la apatía. Con apatía no hay cambios. La apatía es uno de los principales enemigos de la revolución.<<<
Ya que según el autor en el siglo XXI se dan... ¡condiciones más propicias que en el XIX!:
>>>¿Es que no se cumplen en la actualidad factores objetivos que posibilitarían el cambio? Si ya en el siglo XIX el capitalismo estaba llamado a ser superado, ¿no lo está ahora en el siglo XXI, cuando está degenerando hasta extremos harto peligrosos para la humanidad y su hábitat? Y si es así, ¿por qué no se producen cambios o éstos son aún muy limitados? Porque los factores objetivos no se ven acompañados de factores subjetivos. Y entre éstos tenemos la conciencia.<<<
El autor no parece otorgar ninguna importancia a que las condiciones de trabajo del siglo XXI y las del XIX tienen poco que ver. Pero no nos debe extrañar, sería incapaz de ver un elefante aunque lo tuviera delante. Vean:
>>>Según lo veo yo, Marx y Engels no liquidaron el libre albedrío, simplemente lo limitaron, lo pusieron en su sitio, lo relativizaron, lo condicionaron.<<<
Si bien es cierto que Marx nunca negó explícitamente el libre albedrío porque tampoco tenía el asunto mayor importancia e incluso era compatible como una excepción a la dialéctica dentro de su doctrina, la verdad es que Engels no tuvo problema en descartar esta posible excepcionalidad en textos como los que el propio autor cita:
>>>Hegel ha sido el primero en exponer rectamente la relación entre libertad y necesidad. Para él, la libertad es la comprensión de la necesidad. "La necesidad es ciega sólo en la medida en que no está sometida al concepto." La libertad no consiste en una soñada independencia respecto de las leyes naturales, sino en el reconocimiento de esas leyes y en la posibilidad, así dada, de hacerlas obrar según un plan para determinados fines. Esto vale tanto respecto de las leyes de la naturaleza externa cuanto respecto de aquellas que regulan el ser somático y espiritual del hombre mismo: dos clases de leyes que podemos separar a lo sumo en la representación, no en la realidad. La libertad de la voluntad no significa, pues, más que la capacidad de poder decidir con conocimiento de causa.<<<
>>>Cuanto más libre es el juicio de un ser humano respecto de un determinado punto problemático, con tanta mayor necesidad estará determinado el contenido de ese juicio; mientras que la inseguridad debida a la ignorancia y que elige con aparente arbitrio entre posibilidades de decisión diversas y contradictorias prueba con ello su propia libertad, su situación de dominada por el objeto al que precisamente tendría que dominar. La libertad consiste, pues, en el dominio sobre nosotros mismos y sobre la naturaleza exterior, basado en el conocimiento de las necesidades naturales; por eso es necesariamente un producto de la evolución histórica.<<<
Y, justo después de la cita, viene a reafirmarse en lo que Engels no dice, interpretando que piensa que el libre albedrío existe y que únicamente está condicionado:
>>>En ningún caso veo yo que ambos intelectuales nieguen la libertad del individuo, la voluntad humana, el libre albedrío. Sin embargo, ellos lo redefinen de alguna manera. Vienen a decir que la libertad, como las ideas en general, está condicionada por la realidad, por las condiciones materiales de existencia. En esto consiste básicamente su enfoque materialista. En dar preponderancia a lo material, en decir que lo material influye más en lo espiritual que al revés. En contra de lo que algunas interpretaciones del marxismo afirman, según yo interpreto, ni Marx ni Engels niegan el libre albedrío. Al contrario. Reafirman su existencia pero lo condicionan a lo material, a la necesidad. Combaten cierta concepción idealista del mismo. No tenemos libre albedrío absoluto. Pero tampoco es nulo.<<<
Porque, como ya he dejado claro, si no existiera el libre albedrío todos seriamos felices capitalistas pasivos y apáticos:
>>>De hecho, ellos lo practicaron para poder hacer su trabajo. Sin él no hubieran podido hacer lo que hicieron. De hecho, este mismo libro, como todos los libros, como cualquier obra u acto humano, es producto de la combinación entre las condiciones de existencia, tangibles e intangibles, de la sociedad del momento y el libre albedrío de los individuos.<<<
Y gracias a él, el autor ha escrito este libro. Si hay rojos es porque el libre albedrío existe. ¡Qué bueno es el libre albedrío! ¡Viva el libre albedrío! ¡Adoremos al libre albedrío!
>>>Pero, además de un contexto, sobre todo tecnológico, más o menos favorable, mi libre albedrío ha hecho que yo decidiera usar las posibilidades técnicas que me brinda el sistema en cierto sentido, de cierta manera, con cierto objetivo. ¡Y justo en contra del uso promocionado insistentemente por los grandes medios de comunicación! El contexto tecnológico ha sido favorable para que yo escriba este libro, pero el contexto social, político, ideológico, desde luego, no. Es muy difícil, por no decir imposible, explicar esto de una manera convincente negando la existencia del libre albedrío. (...) Pero si yo no tuviera cierto margen de maniobra, cierta soberanía personal, cierto poder de decisión propio, en definitiva, cierto libre albedrío, tampoco se hubiera escrito este libro. (...) Es, en suma, el resultado lógico de un proceso histórico en el que tanto el contexto social como el libre albedrío de cada individuo juegan su papel.<<<
Un momento, ¿pero no eran los horribles deterministas, esos terribles marxistas, los que concedían demasiada importancia a las condiciones económicas, los que lo querían reducir todo a los factores objetivos? Oh, vaya, parece que el autor es uno de ellos. Hay que congraciarse con el libre albedrío pues todo depende de él. ¡Oh, hágase tu voluntad tanto en los cielos como en la Tierra!:
>>>La sociedad evolucionará en un sentido o en otro dependiendo de quién lleve la iniciativa, si las minorías dominantes o las mayorías dominadas. Dependiendo, entre otras cosas, de quién haga un uso más intensivo de su libre albedrío, de su fuerza de voluntad. La iniciativa es hija de la fuerza de voluntad.<<<
Pero el libre albedrío también debe ser travieso pues parece haber impedido que el autor demuestre en algún momento que el libre albedrío existe y, además, ha infundido en él la falsa idea de que ha explicado algo:
>>>A mí me parece, por lo que ya he explicado a lo largo de las páginas anteriores, que el libre albedrío, aunque limitado, existe, que la sociedad humana no se comporta de una forma absolutamente determinista, que el determinismo fuerte no se aplica para el comportamiento humano.<<<
Sin embargo, al final le entran algunas dudas. En cualquier caso, exista o no, hay que llamar libre albedrío a algo o el autor no se queda contento y si algo es en menor o mayor medida impredecible es porque es aleatorio:
>>>Sea como fuere, ya sea porque el libre albedrío en verdad existe por el carácter no absolutamente determinista del individuo ni de la sociedad, ya sea porque el libre albedrío represente a aquellos factores desconocidos del individuo totalmente determinista, perteneciendo a una sociedad totalmente determinista, debemos tener en cuenta, nos guste o no, al libre albedrío. Debemos considerar que el comportamiento humano, y por extensión el de la sociedad humana, tiene una componente determinista, predecible, y una componente aleatoria, imprevisible. Esta última es la que podemos asociar al libre albedrío. El libre albedrío sería, por tanto, la componente aleatoria del comportamiento de los individuos, causa última, a su vez, de que la sociedad se comporte de forma semialeatoria.<<<
De todos modos, el autor quiere dejar claro que para él la dialéctica concuerda con su negación, con aquéllo donde se rompe toda continuidad de causas y efectos, toda necesidad, el libre albedrío:
>>>La naturaleza dialéctica de la sociedad, la visión de ésta como en ente altamente dialéctico concuerda mucho más con su naturaleza aleatoria, con la existencia del libre albedrío. Por lo que a mí respecta, la sociedad humana, como el individuo, es dialéctica, tiene una componente determinista y otra componente aleatoria. El libre albedrío del individuo existe, aunque está limitado y condicionado por el contexto social y material.<<<
¿Y por qué debe luchar nuestro libre albedrío? Por el desarrollo pleno de la democracia. ¿Por qué? Porque el autor lo dice, si no ha argumentado seriamente nada en todo el capítulo ¿por qué iba a argumentar esto?:
>>>¿Qué cambios se necesitan? El desarrollo pleno de la democracia. Debemos luchar por la democracia porque es la única manera de que el control lo tenga la humanidad por completo.<<<
En resumen, un capítulo de propaganda, al más puro estilo antimarxista, del disparatado pensamiento del autor que, sin ofrecer un solo argumento (¿acaso lo tiene o es sólo adepto de una "religión"?) pretende colar en un libro que por su título puede atraer a gente con la cabeza bien amueblada ideas profundamente equivocadas.
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