Y encima Aznar...
Manuko - 2013-05-23 14:25:35
¿Estudias? ¿Trabajas? ¿Te compraste una casa, o alquilas? ¿Tienes un buen puesto de trabajo? ¿Un sueldo suficiente? ¿Es razonable el precio de la matricula que pagaste? ¿Te parece que tienes seguridad para el futuro?
¿Qué tal está eso de que al dar una beca de estudios (con fondos públicos) se valore igual conocer el Padre Nuestro que el Teorema de Arquímedes? ¿Conoces a alguien que no haya podido pagar su hipoteca y está en riesgo de que le echen de su casa? ¿Alguien que trabaja por objetivos arbitrarios y si no los cumple se quedará sin empleo inexorablemente? ¿Algún conocido que lleve mucho sin trabajo y sin recursos, o alguien que vaya a quedarse sin prestación por desempleo en los próximos meses?
¿Te ha llegado alguna factura desorbitada por un servicio básico? Más aún: ¿Te han hecho pagar facturas por servicios que jamás recibiste (piénsalo bien)?
¿Alguien que tuvo que abortar por medios institucionales, y por sus propios motivos, sería delincuente si se plantease hacerlo en el futuro? ¿No te ha pasado que algún familiar mayor ha visto como le bajan la pensión a base de subirle el precio de un medicamento sin el cual seguramente no podría vivir? ¿Has visto como tanto a esos como a ti os han bajado el sueldo subiendo dos veces el IVA en menos de 3 años? ¿Conoces a alguien a quien le haya bajado el sueldo neto y cobre ahora lo mismo, o menos, de lo que cobraba hace doce años?
¿Tienes algún problema para hacer frente a una economía tan insegura y poco planificada desde el punto de vista social como la que tenemos, en la que los ricos, cada vez menos personas y más empresas, son día a día más ricos, y los pobres, cada vez menos empresas y más personas, son más pobres?
¿Te escandaliza como, mientras las clases pobres se convierten en precarias, y las clases medias se convierten en pobres, aquellos que viven de engañar a los demás para vivir del trabajo de otros no solo dominan ideológicamente el panorama mediático, sino que además intentan enmarañar la información para adornar la estafa que hay en el origen de esos ingresos?
Pues no te lo pierdas: encima, Aznar, en pleno cumplimiento de lo que él entiende como sus responsabilidades hacia su partido y su país, se dedica a convertirse en tema de conversación en las cabeceras del periodismo "oficial" (el así entendido como "periodismo" por si mismo).
Se lo preguntan en internet, se lo preguntan en los periódicos de siempre, se lo preguntan en la televisión: ¿por qué ahora el señor Aznar hace eso? ¿Será que vuelve? ¿Será que quiere purgarse por nombrar tan nefasto sucesor? ¿Es acaso que pretende alzar la voz defendiendo a su familia? ¿Tan mal está el país que hasta este zote lo ve, o es simplemente un ególatra? ¿Se aburría en su casa? ¿O es que no le gusta que hablen del Madrid ahora que se va Mourinho y el Barça ha ganado la liga?
Yo es que siempre soy más de fijarme en lo que ocurre en el fondo. Estos días (los de esta semana) ya no hay desahucios, ni mareas verdes, blancas o rojas, ni quincemes, ni deficits, ni primas de riesgos, ni preferentes. De momento, por no haber, no hay ni mariasdecospedales diciendo gilipolleces, ni amnistías fiscales. Ahora hay, diez años después, aznaradas y su complemento de continuidad en el tiempo: las silenciosas barcenadas, que nos dicen, en conjunto, que para en el PP cualquier tiempo pasado fue mejor y que ahora se apañan con lo justo...
Rajoy puede, al fin, sonreír feliz cuando le pregunten por Aznar. Ya no tiene que esconderse de preguntas sobre la precaria situación social y económica de España, e incluso puede hacer chanza sobre la cantidad de veces que le preguntan por aquel que gobernó España cuando se finiquitó todo viso de ese país que una vez pudo crear riqueza mediante un sistema productivo real enfocado al mercado interno que ampliase las oportunidades para todos, pero prefirió darle coba al circo, la pandereta, la construcción exorbitada, los servicios que se pagan pero nunca se reciben, el sol, y la playa. Un país donde bien puede darse la paradoja del desempleado al que pretenden contratar para cobrar deudas en una empresa con la que él mismo tiene deudas: le pagarían por decirse a si mismo que tiene que pagar, y con lo que le pagaran, tendría para quitarse la deuda. La estupidez de tal simple planteamiento define, para mi con todo lujo de detalles (no va más lejos, no es más trascendental ni complicado), la realidad social, política y económica de este país.
Y encima, Aznar es la cizaña localizable, el enemigo público del PP. Y yo voy y me río (por no llorar...). De hecho me descojono (por no deshidratarme de pura rabia).
Pero no se preocupen: esto seguramente no acabe aquí. Antes o después, en lugar de hablar de lo que realmente preocupa, puede que incluso planteen que hay una gran crisis en el periodismo, o en la política institucional, y entonces el tema, en lugar de ser los problemas prioritarios de la sociedad, sean esos otros problemas que, en el fondo, no dejan de ser tan cruciales como secundarios.
¿Qué tal está eso de que al dar una beca de estudios (con fondos públicos) se valore igual conocer el Padre Nuestro que el Teorema de Arquímedes? ¿Conoces a alguien que no haya podido pagar su hipoteca y está en riesgo de que le echen de su casa? ¿Alguien que trabaja por objetivos arbitrarios y si no los cumple se quedará sin empleo inexorablemente? ¿Algún conocido que lleve mucho sin trabajo y sin recursos, o alguien que vaya a quedarse sin prestación por desempleo en los próximos meses?
¿Te ha llegado alguna factura desorbitada por un servicio básico? Más aún: ¿Te han hecho pagar facturas por servicios que jamás recibiste (piénsalo bien)?
¿Alguien que tuvo que abortar por medios institucionales, y por sus propios motivos, sería delincuente si se plantease hacerlo en el futuro? ¿No te ha pasado que algún familiar mayor ha visto como le bajan la pensión a base de subirle el precio de un medicamento sin el cual seguramente no podría vivir? ¿Has visto como tanto a esos como a ti os han bajado el sueldo subiendo dos veces el IVA en menos de 3 años? ¿Conoces a alguien a quien le haya bajado el sueldo neto y cobre ahora lo mismo, o menos, de lo que cobraba hace doce años?
¿Tienes algún problema para hacer frente a una economía tan insegura y poco planificada desde el punto de vista social como la que tenemos, en la que los ricos, cada vez menos personas y más empresas, son día a día más ricos, y los pobres, cada vez menos empresas y más personas, son más pobres?
¿Te escandaliza como, mientras las clases pobres se convierten en precarias, y las clases medias se convierten en pobres, aquellos que viven de engañar a los demás para vivir del trabajo de otros no solo dominan ideológicamente el panorama mediático, sino que además intentan enmarañar la información para adornar la estafa que hay en el origen de esos ingresos?
Pues no te lo pierdas: encima, Aznar, en pleno cumplimiento de lo que él entiende como sus responsabilidades hacia su partido y su país, se dedica a convertirse en tema de conversación en las cabeceras del periodismo "oficial" (el así entendido como "periodismo" por si mismo).
Se lo preguntan en internet, se lo preguntan en los periódicos de siempre, se lo preguntan en la televisión: ¿por qué ahora el señor Aznar hace eso? ¿Será que vuelve? ¿Será que quiere purgarse por nombrar tan nefasto sucesor? ¿Es acaso que pretende alzar la voz defendiendo a su familia? ¿Tan mal está el país que hasta este zote lo ve, o es simplemente un ególatra? ¿Se aburría en su casa? ¿O es que no le gusta que hablen del Madrid ahora que se va Mourinho y el Barça ha ganado la liga?
Yo es que siempre soy más de fijarme en lo que ocurre en el fondo. Estos días (los de esta semana) ya no hay desahucios, ni mareas verdes, blancas o rojas, ni quincemes, ni deficits, ni primas de riesgos, ni preferentes. De momento, por no haber, no hay ni mariasdecospedales diciendo gilipolleces, ni amnistías fiscales. Ahora hay, diez años después, aznaradas y su complemento de continuidad en el tiempo: las silenciosas barcenadas, que nos dicen, en conjunto, que para en el PP cualquier tiempo pasado fue mejor y que ahora se apañan con lo justo...
Rajoy puede, al fin, sonreír feliz cuando le pregunten por Aznar. Ya no tiene que esconderse de preguntas sobre la precaria situación social y económica de España, e incluso puede hacer chanza sobre la cantidad de veces que le preguntan por aquel que gobernó España cuando se finiquitó todo viso de ese país que una vez pudo crear riqueza mediante un sistema productivo real enfocado al mercado interno que ampliase las oportunidades para todos, pero prefirió darle coba al circo, la pandereta, la construcción exorbitada, los servicios que se pagan pero nunca se reciben, el sol, y la playa. Un país donde bien puede darse la paradoja del desempleado al que pretenden contratar para cobrar deudas en una empresa con la que él mismo tiene deudas: le pagarían por decirse a si mismo que tiene que pagar, y con lo que le pagaran, tendría para quitarse la deuda. La estupidez de tal simple planteamiento define, para mi con todo lujo de detalles (no va más lejos, no es más trascendental ni complicado), la realidad social, política y económica de este país.
Y encima, Aznar es la cizaña localizable, el enemigo público del PP. Y yo voy y me río (por no llorar...). De hecho me descojono (por no deshidratarme de pura rabia).
Pero no se preocupen: esto seguramente no acabe aquí. Antes o después, en lugar de hablar de lo que realmente preocupa, puede que incluso planteen que hay una gran crisis en el periodismo, o en la política institucional, y entonces el tema, en lugar de ser los problemas prioritarios de la sociedad, sean esos otros problemas que, en el fondo, no dejan de ser tan cruciales como secundarios.
Contra la amnesia: las paranoias de M. Thatcher
lamoscaroja - 2013-04-09 21:55:06
Releo decenas de artículos y reseñas sobre la que llamaron dama de hierro y, además de recordar datos, hechos y, lo que es más significativo, las terribles consecuencias que tuvo su política, acuden a mi mente dos preguntas, dos comparaciones. Leo la información sobre el ampuloso funeral de estado y toda la parafernalia, muy British, que se propaga, como un virus mediático, no solo al territorio que le mantuvo en el poder como líder del partido conservador británico, sino a Europa y más allá de Europa. De repente, una vez más, la consciencia crítica global parece bloquearse ante la muerte y termina por ceder, rendirse, y dulcificar la realidad pasada. La memoria colectiva se convierte en un paréntesis amnésico y parece que ya nadie recuerde los efectos letales de las decisiones de alguien que llevo a la muerte y a la miseria a un gran número de personas, soldados y muertos en la guerra de las Maldivas y mineros humillados. Nadie parece recordar su prepotencia, el estilo dictatorial con el que se atrevía a dar por cerrada una decisión con máximas del todo insultantes para el diálogo y la lógica como «Un mundo sin armas nucleares sería menos estable y más peligroso para todos nosotros», «Vale la pena conocer al enemigo, entre otras cosas, por la posibilidad de que algún día se convierta en un amigo». Pienso en la muerte de Chávez y en como, por el contrario, era “políticamente necesaria” la demonización del líder bolivariano. Es, una vez más, el mundo al revés y los medios, por supuesto, contribuyen a esta voltereta absurda por la que lo dañino se ensalza, porque tras él hay intereses políticos y económicos, y lo positivo, lo peligroso, se maquilla con mentiras e información tergiversada para que los espectadores sociales, nosotros, permanezcamos dormidos, y fácilmente manipulables, por supuesto. Esta es la primera pregunta que me hago: ¿qué extraño mecanismo nos contagia de ese volteo de la realidad con el que estamos perpetuando este mundo al revés?
La segunda cuestión hace referencia a la memoria colectiva, que debía ser un diapasón que nos permitiera afinar nuestra visión e interpretación de la realidad para mejorarla, no para descender aún más en el profundo pozo en que se está convirtiendo, especialmente en los últimos años ¿Qué ha sido de ella? ¿A qué ha quedado reducida esa capacidad para analizar con perspectiva el pasado, sembrarlo de dudas destinadas a propiciar, por el camino de la reflexión social, sobre hechos y sus consecuencias, la proximidad de la certeza?
¿Por qué no recordamos que la dama de hierro destruyó de cuajo el consenso político que se había alcanzado en gran Bretaña en las décadas de la postguerra? ¿Qué nos hace olvidar que se encargó, mostrando una prepotencia irrepetible, de destruir literalmente los centros industriales, del norte de Inglaterra, de Escocia y Gales?
Con sus estrategias políticas, totalmente autoritarias, se empeñó en construir un cuerpo ideológico que pudiera acuñarse con su apellido, claro síntoma de su ego desmesurado, Thatcherism, una corriente que, sin embargo, quedaba más cerca de ser como un movimiento bolchevique, un baile acompasado a los pasos letales dados por su gran amigo, e impresentable mandatario americano, Ronald Reagan.
Sin remilgos enunciaba frecuentemente una de sus máximas: hay que aplastar a la oposición y negociar con quien sea para ganar, coherente planteamiento con su actitud respecto a dictadores, mercenarios y empresarios, como Pinochet, con los que negociaba bastante más, y con más flexibilidad, que lo hacía con los representantes de su país que le contradecían en lo más mínimo. Enarboló una falsa bandera, espiritualmente perfecta para su marketing político, la bandera de la responsabilidad, la familia, los “valores” puros, la criminalización de los malos, presos republicanos y un etc. que escondía, en realidad, una megalomanía y su habilidad para realizar transacciones económicas que le dejaron pingües beneficios, a escondidas, como las que realizó con el dictador de Chile, de quien copio las dudosamente eficaces teorías económicas que le llevarían a esa obsesión suya por la privatización.
Entre los logros de esta “dama” está haber destruido los sindicatos, a quienes consideraba una amenaza letal para el capitalismo que no debía permitirse. Se empeñó, y lo logró, en aumentar los privilegios de los ricos y hundir a la clase obrera; se opuso activamente a que se llevaran a la práctica las sanciones económicas contra el régimen del apartheid de Sudáfrica, una manera de apoyar al régimen de Pretoria, en coherencia con su visión de la diferencia entre clases, su tendencia xenófoba y, lo que constituyó las verdadera razón de su postura, su obsesión por sacar beneficios económicos con las situaciones de guerra. Como colofón a sus discursos sobre la supremacía del individuo, el beneficio individual, sobre la colectividad, se logró legalizar la venta de las casas municipales para favorecer que los especuladores, los individuos que sí importan, se enriquecieran con especulaciones sobre bienes que eran en realidad comunitarios, municipales. El incremento de indigentes fue un detalle nimio que no llegó a importarle mucho, obviamente, aunque basta tener en cuenta que a su llegada al poder, el índice de pobreza era del 13,4 % y cuando dejó su cargo había ascendido hasta alcanzar un terrible 22%. Afirmó que Nelson Mandela era un terrorista y que Pinochet era el blanco de desmesurados e injustificados ataques. Con el dictador entabló maravillosas relaciones, que sospechosamente, y según consta en archivos desclasificados, se relacionaban con la compra-venta de armamento: desde que se levantó el embargo en 1980 hasta fines de abril de 1982, Chile le había comprado armamento al Reino Unido por valor de 21 millones de libras, que equivaldrían a unos 110 millones hoy (cerca de 160 millones de dólares).Buques, aviones, cañones y equipos de comunicación fueron algunos de los productos vendidos en transacciones secretas.
En fin, la que fue llamada por la URSS la dama de hierro, por su fobia hacia el socialismo, a poco que se buceé sobre su vida y hechos políticos, se convierte, más que en dama, en esclava de su ideología obsesiva, en destructora de buena parte de los avances y progresos que habían sido logrados antes de su llegada al poder y, curiosamente, en precursora de esa política económica ideada por unos pocos para hundirnos y que se resume en una de las máximas de la dama de metal: «La economía es el método. La finalidad es cambiar el corazón y el alma ».
De cómo el capitalismo mejora nuestras vidas
Alanthano - 2013-02-23 23:22:26
Victorjsanz.es
>>A nadie escapa que el capitalismo es un sistema económico gracias al cuál han sido posibles grandes avances tecnológicos de los que podemos beneficiarnos. Veamos algunos ejemplos de cómo el capitalismo mejora nuestras vidas.
El capitalismo mejora nuestras vidas, consiguiendo grandes cantidades de recursos naturales estratégicos a buen precio. En cuestión de unas pocas horas, es posible llegar desde cualquier punto de Francia hasta Tombuctú, una de las ciudades más importantes de Malí, ese país africano que arrastra una crisis alimentaria que afecta directa, grave y mortalmente a 600.000 niños, según UNICEF.Los 3.600 kilómetros que separan París de Tombuctú pueden ser cubiertos por aviones con víveres y personal sanitario en pocas horas, pero por desgracia para los hambrientos niños es mucho más urgente enviar aviones de guerra y tropas de élite para garantizar el suministro de un recurso natural que Malí tiene la desgracia de poseer en abundancia en su subsuelo, el uranio.Este elemento resulta de gran interés para la compañía francesa Arevaque,según su web es“líder mundial en energía nuclear y bla bla bla”. Lástima que el interés de Areva o cualquier otro gigante económico hijo del capitalismo, no confluya con los intereses de los niños hambrientos de Malí. El presidente francés, François Hollande lo resumió muy bien, cuando sus tropas junto con las malienses reconquistaron la ciudad de Tombuctú para tranquilidad de los intereses comerciales de las compañías multinacionales europeas:"Estamos ganando la batalla".
De esto mismo tenemos multitud de ejemplos, como ya ocurriera en Irak, donde al cabo de los pocos años de iniciarse el ataque y posterior invasión estadounidense, el número de contratistas superaba al de los militares que habían allanado su camino, “limpiándolo” de personas que podían suponer una seria traba para su “trabajo” de colonización industrial y comercial. Dicho sea de paso, el coste militar corrió a cargo del erario público norteamericano en su mayor parte, mientras que el beneficio de las contratas fue a parar a manos privadas.
Otro ejemplo bien claro es el de Libia, cuyas reservas de gas y petróleo fueron objeto de la codicia de las grandes compañías multinacionales de origen europeo, lo que acabó en el derrocamiento del coronel Gadafi, líder del país con mejor proyección económica y de bienestar social de todo el continente africano. Gracias al capitalismo, los habitantes de Occidente podremos disponer de combustible para nuestros hogares y para nuestros automóviles al precio desorbitado de siempre, que incluye el coste normal y el coste de la guerra, además del plus de peligrosidad de las multinacionales y que pretenden que asumamos, como resulta obvio, los consumidores.
El capitalismo mejora nuestras vidas cuando nos permite tener información inmediata de cuántos niños se mueren de hambre en el mundo cada minuto, porque las comunicaciones son excelentes, en parte debido a la expolio occidental del coltán, ese mineral que extraen los niños africanos con peligro de sus vidas por un salario tan bajo que es casi tan asesino como sus condiciones de trabajo.
El capitalismo mejora nuestras vidas porque pone a nuestra disposición, o mejor dicho, a disposición de quien los pueda pagar, increíbles avances tecnológicos que fabrican ciudadanos chinos en condiciones que no aceptaríamos, bajo ningún concepto, para nosotros mismos.
El capitalismo mejora nuestras vidas porque genera riqueza, dicen, lo que no dicen es el precio que esa riqueza que no se reparte, le cuesta a quien no recibe ni una pizca de ella.
***
Víctor J. Sanz
>>A nadie escapa que el capitalismo es un sistema económico gracias al cuál han sido posibles grandes avances tecnológicos de los que podemos beneficiarnos. Veamos algunos ejemplos de cómo el capitalismo mejora nuestras vidas.
El capitalismo mejora nuestras vidas, consiguiendo grandes cantidades de recursos naturales estratégicos a buen precio. En cuestión de unas pocas horas, es posible llegar desde cualquier punto de Francia hasta Tombuctú, una de las ciudades más importantes de Malí, ese país africano que arrastra una crisis alimentaria que afecta directa, grave y mortalmente a 600.000 niños, según UNICEF.Los 3.600 kilómetros que separan París de Tombuctú pueden ser cubiertos por aviones con víveres y personal sanitario en pocas horas, pero por desgracia para los hambrientos niños es mucho más urgente enviar aviones de guerra y tropas de élite para garantizar el suministro de un recurso natural que Malí tiene la desgracia de poseer en abundancia en su subsuelo, el uranio.Este elemento resulta de gran interés para la compañía francesa Arevaque,según su web es“líder mundial en energía nuclear y bla bla bla”. Lástima que el interés de Areva o cualquier otro gigante económico hijo del capitalismo, no confluya con los intereses de los niños hambrientos de Malí. El presidente francés, François Hollande lo resumió muy bien, cuando sus tropas junto con las malienses reconquistaron la ciudad de Tombuctú para tranquilidad de los intereses comerciales de las compañías multinacionales europeas:"Estamos ganando la batalla".
De esto mismo tenemos multitud de ejemplos, como ya ocurriera en Irak, donde al cabo de los pocos años de iniciarse el ataque y posterior invasión estadounidense, el número de contratistas superaba al de los militares que habían allanado su camino, “limpiándolo” de personas que podían suponer una seria traba para su “trabajo” de colonización industrial y comercial. Dicho sea de paso, el coste militar corrió a cargo del erario público norteamericano en su mayor parte, mientras que el beneficio de las contratas fue a parar a manos privadas.
Otro ejemplo bien claro es el de Libia, cuyas reservas de gas y petróleo fueron objeto de la codicia de las grandes compañías multinacionales de origen europeo, lo que acabó en el derrocamiento del coronel Gadafi, líder del país con mejor proyección económica y de bienestar social de todo el continente africano. Gracias al capitalismo, los habitantes de Occidente podremos disponer de combustible para nuestros hogares y para nuestros automóviles al precio desorbitado de siempre, que incluye el coste normal y el coste de la guerra, además del plus de peligrosidad de las multinacionales y que pretenden que asumamos, como resulta obvio, los consumidores.
El capitalismo mejora nuestras vidas cuando nos permite tener información inmediata de cuántos niños se mueren de hambre en el mundo cada minuto, porque las comunicaciones son excelentes, en parte debido a la expolio occidental del coltán, ese mineral que extraen los niños africanos con peligro de sus vidas por un salario tan bajo que es casi tan asesino como sus condiciones de trabajo.
El capitalismo mejora nuestras vidas porque pone a nuestra disposición, o mejor dicho, a disposición de quien los pueda pagar, increíbles avances tecnológicos que fabrican ciudadanos chinos en condiciones que no aceptaríamos, bajo ningún concepto, para nosotros mismos.
El capitalismo mejora nuestras vidas porque genera riqueza, dicen, lo que no dicen es el precio que esa riqueza que no se reparte, le cuesta a quien no recibe ni una pizca de ella.
***
Víctor J. Sanz
Grecia está mucho peor de lo que nos cuentan
Alanthano - 2013-02-15 11:06:49
Censura dictatorial en la Unión Europea. Grecia está mucho peor de lo que nos cuentan
AMNISTÍA INTERNACIONAL DENUNCIA AL GOBIERNO Y AL POLICÍA DE GRECIA. GRECIA HA COLAPSADO. PERO NO NOS LO CUENTAN PORQUE ESTAMOS EN CAMPAÑA ELECTORAL.
Lo he sabido por casualidad. Lo que ya lo dice todo.
Estaba perdiendo el tiempo con un viejo amigo, un periodista neozelandés, con el que suelo coincidir en el sitio chesscube.com, donde nos desafiamos en nuestro personal duelo ajedrecístico mientras chateamos intercambiando informaciones sobre Europa y sobre lo que acaece en el continente austral y en el sueste asiático, de lo que él es un experto fiable.
En un momento dado me dice:
“¿Y qué ha dicho Bruselas sobre la bomba de Amnistía Internacional?
“¿Cuál?
“La que soltó hace tres días el filósofo francés en plena reunión de los presupuestos para la UE.”
(Desconcertado por mi ignorancia de los hechos, aunque con fuerte curiosidad, pido información detallada)
“Sí, lo de los atracadores de bancos”
“¿Qué bancos?¿Dónde?”
“En el norte de Grecia”
“¿Quién?”
“Los anarquistas, los chavales arrestados y después torturados por la policía.”
En este punto me rindo y confieso no saber de qué me está hablando.
Y así es como llego a saber por un neozelandés que vive en Auckland, a 22500 km. de distancia, 12 horas de huso horario antes que nosotros, desde la otra parte del mundo, en el continente más lejano (en todos los sentidos) de nuestra vieja y querida Europa, qué es lo que está ocurriendo a 1000 km. de Roma, en el territorio que fue la cuna originaria de nuestra civilización.
Y todo gracias a Amnistía Internacional.
Hago unas llamadas y me lanzo a la caza de noticias. Nada en Italia. Tampoco en Europa. Noticias asombrosas en Sudamérica, en Canadá, en California y parece que en todos sitios entre los bloggers escandinavos y nord-septentrionales, que escriben en sus lenguas.
Describen y narran cualquier cosa de lo que está ocurriendo en estos días, de lo que a nosotros no se nos ha dicho una palabra, ni en Roma, ni en Berlin, ni en París ni en Londres.
Mucho menos en Madrid.
Hablan de Grecia.
Pero en términos nuevos.
En el sentido que se refieren a una sociedad ya colapsada, al límite de la guerra civil, ya precipitada en el abismo, sobre cuya realidad se ha corrido un obsceno velo de censura total para impedir que las noticias sean usadas en la campaña electoral de Italia y difundidas en España, donde está explotando la “tangentopoli” ibérica de las bancas corruptas y donde Rajoy ha hecho saber ya a Bruselas que allí en Madrid se corre el riesgo de ver la situación escaparse del control.
Grecia ha caído, definitivamente, bajo el peso de la deuda contraída con el BCE.
Están asaltando los supermercados. Pero no se trata de bandidos armados. Se trata de gente furiosa y hambrienta que no empuña ni siquiera una pistola, con la complicidad de los empleados que les dicen: “coged lo que queráis, nosotros como si nada”. Se trata de la revuelta de 150 empresarios agrícolas, productores de cítricos, que se han negado categóricamente a destruir toneladas de naranjas y limones para moderar los precios, como pide la UE. Han cogido la fruta, la han cargado en camiones y han ido al las plazas de las ciudades con megáfono, regalándola a la gente, contándoles cómo están las cosas.
Se trata de 200 productores agrícolas, ex propietarios de lecherías, que de ser dueños de sus propias empresas han pasado a ser empleados de la multinacional bávara Müller, que se ha apropiado de sus empresas endeudadas, adquiriéndolas por pocos euros, apoyada por el crédito bancario facilitado. Éstos, han cogido sus productos de la semana, alrededor de 40.000 vasos de yogur (el producto griego por excelencia, el mejor yogur del mundo desde siempre), los han cargado en camiones y en lugar de embarcarlos en el Pireo hacia el mercado continental de la gran distribución, los han regalado a la población yendo a distribuirlos a las puertas de colegios y hospitales.
Se trata también de dos movimientos anárquicos locales, que se han organizado y han pasado a los hechos: basta manifestaciones y protestas, robemos a los bancos: en las últimas cinco semanas los atracos han aumentado un 600% respecto a hace un año. Roban lo que pueden y después lo reparten con la gente que va a hacer la compra. La policía ha logrado arrestar a cuatro de ellos, reos confesos, pero una vez en la comisaría los han masacrado a golpes sin consentirles contactar ser representados por los abogados. Esto se ha sabido por la confesión del policía de administración encargado de la misión de retocar con Photoshop las fotografías de los cuatro arrestados, dos de los cuales se recuperan en el hospital de graves lesiones.
Y así, ha caído la sección europea de Amnistía Internacional, con sus valientes inspectores suecos, holandeses y alemanes, que han realizado una investigación, recogido documentación y han denunciado oficialmente a la policía local, al ministerio del Interior griego y al gobierno entero ante la Comisión de Derechos y Justicia de la UE en Bruselas, pidiendo la intervención inmediata de toda la comunidad internacional para actuar rápidamente y evitar que la situación empeore.
Nos hemos enterado así que el más importante economista alemán, el profesor Hans Werner Sinn (consejero personal de Angela Merkel), apoyado por otros 50 economistas, valiéndose incluso del apoyo de un representante “doc” del sistema bancario europeo, Sir Moorald Choudry (vicepresidente del Royal Bank of Scotland, el cuarto banco del mundo), han presentado un informe urgente tanto al Consejo de Europa, como a la presidencia del BCE, como a la oficina de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la UE, sosteniendo que “Grecia debe salir, rápida y temporalmente del Euro, devaluando su moneda un 20/30%, bajo el riesgo de la definitiva destrucción de la economía, que ha llegado a un punto tal de degradación que podría ser considerada como “tragedia humanitaria” y por tanto empezar a barajar la hipótesis de pedir la intervención de la ONU”.
Silencio absoluto.
Ninguna respuesta.
Censura total.
Ningún candidato a las elecciones en Italia ha hecho mención a la situación actual de Grecia.
Fuente: sergiodicorimodiglianji.blogspot.it
AMNISTÍA INTERNACIONAL DENUNCIA AL GOBIERNO Y AL POLICÍA DE GRECIA. GRECIA HA COLAPSADO. PERO NO NOS LO CUENTAN PORQUE ESTAMOS EN CAMPAÑA ELECTORAL.
Lo he sabido por casualidad. Lo que ya lo dice todo.
Estaba perdiendo el tiempo con un viejo amigo, un periodista neozelandés, con el que suelo coincidir en el sitio chesscube.com, donde nos desafiamos en nuestro personal duelo ajedrecístico mientras chateamos intercambiando informaciones sobre Europa y sobre lo que acaece en el continente austral y en el sueste asiático, de lo que él es un experto fiable.
En un momento dado me dice:
“¿Y qué ha dicho Bruselas sobre la bomba de Amnistía Internacional?
“¿Cuál?
“La que soltó hace tres días el filósofo francés en plena reunión de los presupuestos para la UE.”
(Desconcertado por mi ignorancia de los hechos, aunque con fuerte curiosidad, pido información detallada)
“Sí, lo de los atracadores de bancos”
“¿Qué bancos?¿Dónde?”
“En el norte de Grecia”
“¿Quién?”
“Los anarquistas, los chavales arrestados y después torturados por la policía.”
En este punto me rindo y confieso no saber de qué me está hablando.
Y así es como llego a saber por un neozelandés que vive en Auckland, a 22500 km. de distancia, 12 horas de huso horario antes que nosotros, desde la otra parte del mundo, en el continente más lejano (en todos los sentidos) de nuestra vieja y querida Europa, qué es lo que está ocurriendo a 1000 km. de Roma, en el territorio que fue la cuna originaria de nuestra civilización.
Y todo gracias a Amnistía Internacional.
Hago unas llamadas y me lanzo a la caza de noticias. Nada en Italia. Tampoco en Europa. Noticias asombrosas en Sudamérica, en Canadá, en California y parece que en todos sitios entre los bloggers escandinavos y nord-septentrionales, que escriben en sus lenguas.
Describen y narran cualquier cosa de lo que está ocurriendo en estos días, de lo que a nosotros no se nos ha dicho una palabra, ni en Roma, ni en Berlin, ni en París ni en Londres.
Mucho menos en Madrid.
Hablan de Grecia.
Pero en términos nuevos.
En el sentido que se refieren a una sociedad ya colapsada, al límite de la guerra civil, ya precipitada en el abismo, sobre cuya realidad se ha corrido un obsceno velo de censura total para impedir que las noticias sean usadas en la campaña electoral de Italia y difundidas en España, donde está explotando la “tangentopoli” ibérica de las bancas corruptas y donde Rajoy ha hecho saber ya a Bruselas que allí en Madrid se corre el riesgo de ver la situación escaparse del control.
Grecia ha caído, definitivamente, bajo el peso de la deuda contraída con el BCE.
Están asaltando los supermercados. Pero no se trata de bandidos armados. Se trata de gente furiosa y hambrienta que no empuña ni siquiera una pistola, con la complicidad de los empleados que les dicen: “coged lo que queráis, nosotros como si nada”. Se trata de la revuelta de 150 empresarios agrícolas, productores de cítricos, que se han negado categóricamente a destruir toneladas de naranjas y limones para moderar los precios, como pide la UE. Han cogido la fruta, la han cargado en camiones y han ido al las plazas de las ciudades con megáfono, regalándola a la gente, contándoles cómo están las cosas.
Se trata de 200 productores agrícolas, ex propietarios de lecherías, que de ser dueños de sus propias empresas han pasado a ser empleados de la multinacional bávara Müller, que se ha apropiado de sus empresas endeudadas, adquiriéndolas por pocos euros, apoyada por el crédito bancario facilitado. Éstos, han cogido sus productos de la semana, alrededor de 40.000 vasos de yogur (el producto griego por excelencia, el mejor yogur del mundo desde siempre), los han cargado en camiones y en lugar de embarcarlos en el Pireo hacia el mercado continental de la gran distribución, los han regalado a la población yendo a distribuirlos a las puertas de colegios y hospitales.
Se trata también de dos movimientos anárquicos locales, que se han organizado y han pasado a los hechos: basta manifestaciones y protestas, robemos a los bancos: en las últimas cinco semanas los atracos han aumentado un 600% respecto a hace un año. Roban lo que pueden y después lo reparten con la gente que va a hacer la compra. La policía ha logrado arrestar a cuatro de ellos, reos confesos, pero una vez en la comisaría los han masacrado a golpes sin consentirles contactar ser representados por los abogados. Esto se ha sabido por la confesión del policía de administración encargado de la misión de retocar con Photoshop las fotografías de los cuatro arrestados, dos de los cuales se recuperan en el hospital de graves lesiones.
Y así, ha caído la sección europea de Amnistía Internacional, con sus valientes inspectores suecos, holandeses y alemanes, que han realizado una investigación, recogido documentación y han denunciado oficialmente a la policía local, al ministerio del Interior griego y al gobierno entero ante la Comisión de Derechos y Justicia de la UE en Bruselas, pidiendo la intervención inmediata de toda la comunidad internacional para actuar rápidamente y evitar que la situación empeore.
Nos hemos enterado así que el más importante economista alemán, el profesor Hans Werner Sinn (consejero personal de Angela Merkel), apoyado por otros 50 economistas, valiéndose incluso del apoyo de un representante “doc” del sistema bancario europeo, Sir Moorald Choudry (vicepresidente del Royal Bank of Scotland, el cuarto banco del mundo), han presentado un informe urgente tanto al Consejo de Europa, como a la presidencia del BCE, como a la oficina de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la UE, sosteniendo que “Grecia debe salir, rápida y temporalmente del Euro, devaluando su moneda un 20/30%, bajo el riesgo de la definitiva destrucción de la economía, que ha llegado a un punto tal de degradación que podría ser considerada como “tragedia humanitaria” y por tanto empezar a barajar la hipótesis de pedir la intervención de la ONU”.
Silencio absoluto.
Ninguna respuesta.
Censura total.
Ningún candidato a las elecciones en Italia ha hecho mención a la situación actual de Grecia.
Fuente: sergiodicorimodiglianji.blogspot.it


