Triunfa detestable Golpe de Estado en Paraguay contra gobierno constitucional de Fernando Lugo
Manuko - 2012-06-23 01:11:34
El titular lo dice todo: lo llaman destitución, acusan al presidente de la muerte de varias personas en un enfrentamiento entre paramilitares infiltrados en una manifestación de campesinos y las fuerzas de seguridad del Estado, y ponen en su lugar a Federico Franco, vicepresidente hasta la fecha, y que nunca fue elegido por las urnas para el cargo de Presidente - aunque si para vicepresidente -. Por cierto, curioso apellido para un dictador.
Fernando Lugo es un obispo católico inscrito de hecho en el difuso polo bolivariano de las Américas (también llamado en algunos casos Socialismo del siglo XXI), representado por las políticas estatistas de países como Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, o Argentina. Podemos ver el testimonio, la paciencia, y el pacifismo de Fernando Lugo, sin ir más lejos, en la película Al Sur de la Frontera de Oliver Stone, en la que el director cinematográfico entrevista al obispo-presidente ahora destituido por golpe legislativo.
Las muertes de la que acusan a Lugo de ser responsable tuvieron lugar en una manifestación de campesinos, arrastrados por la patronal de terratenientes a la movilización, en la que parte de los manifestantes se enfrentaron con violencia extrema a la policía, provocando varias muertes entre los policías y otras tantas entre los campesinos. Ese enfrentamiento ha sido la excusa para que los dos grandes partidos del Senado decidieran realizar un juicio político exprés al presidente, y quitarselo de encima.
La situación es horrendamente viciada: un juicio político (impeachment en inglés) es un juicio en base a la Constitución, que se realiza a través de largas comisiones parlamentarias. El último impeachment que recuerdo fue a Bill Clinton, que duró más de un año, por el caso de Monica Lewinsky, que desdijo a Clinton, haciendo que el fiscal le acusara de abuso de poder, obstrucción a la justicia y perjurio. Más de un año, no 24 horas y mientras el Gobierno aún está recavando pruebas sobre la acusación contra el Presidente.
Contemos: Venezuela 2002 (destitución del Presidente por fuerzas militares, y restitución por voluntad popular en las calles), Bolivia 2008 (evitado golpe de Estado en preparación de atentados contra el Presidente en el Hotel Las Américas en Santa Cruz de La Sierra), Honduras 2009 (expulsión del Presidente e imposición de un gobierno dictatorial neoliberal), Ecuador 2010 (evitado Golpe de Estado después de retención del Presidente en un hospital policial/militar por parte de policías sublevados), y ahora Paraguay en 2012 (consumado de nuevo). Supongo que los capitalistas lo verán como 3-2.
Desde aquí, a mi me parece una desgracia y una injusticia.
Fernando Lugo es un obispo católico inscrito de hecho en el difuso polo bolivariano de las Américas (también llamado en algunos casos Socialismo del siglo XXI), representado por las políticas estatistas de países como Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, o Argentina. Podemos ver el testimonio, la paciencia, y el pacifismo de Fernando Lugo, sin ir más lejos, en la película Al Sur de la Frontera de Oliver Stone, en la que el director cinematográfico entrevista al obispo-presidente ahora destituido por golpe legislativo.
Las muertes de la que acusan a Lugo de ser responsable tuvieron lugar en una manifestación de campesinos, arrastrados por la patronal de terratenientes a la movilización, en la que parte de los manifestantes se enfrentaron con violencia extrema a la policía, provocando varias muertes entre los policías y otras tantas entre los campesinos. Ese enfrentamiento ha sido la excusa para que los dos grandes partidos del Senado decidieran realizar un juicio político exprés al presidente, y quitarselo de encima.
La situación es horrendamente viciada: un juicio político (impeachment en inglés) es un juicio en base a la Constitución, que se realiza a través de largas comisiones parlamentarias. El último impeachment que recuerdo fue a Bill Clinton, que duró más de un año, por el caso de Monica Lewinsky, que desdijo a Clinton, haciendo que el fiscal le acusara de abuso de poder, obstrucción a la justicia y perjurio. Más de un año, no 24 horas y mientras el Gobierno aún está recavando pruebas sobre la acusación contra el Presidente.
Contemos: Venezuela 2002 (destitución del Presidente por fuerzas militares, y restitución por voluntad popular en las calles), Bolivia 2008 (evitado golpe de Estado en preparación de atentados contra el Presidente en el Hotel Las Américas en Santa Cruz de La Sierra), Honduras 2009 (expulsión del Presidente e imposición de un gobierno dictatorial neoliberal), Ecuador 2010 (evitado Golpe de Estado después de retención del Presidente en un hospital policial/militar por parte de policías sublevados), y ahora Paraguay en 2012 (consumado de nuevo). Supongo que los capitalistas lo verán como 3-2.
Desde aquí, a mi me parece una desgracia y una injusticia.
Hits: 114
Blog Votes
| Alanthano | 2012-06-24 09:44:18 | 10 |
| MaraudeR | 2012-06-23 16:43:04 | 10 |
| Serch | 2012-06-23 14:54:11 | 10 |
| Queequeg | 2012-06-23 12:26:59 | 10 |
| Anonymous (66) | - | 7 |
| Total karma: | 47 | |


Comments
Los países de alrededor dicen que no
Colombia muestra reticencias a través de su presidente por el procedimiento seguido para la destitución.
Brasil propone la expulsión de Paraguay de Unasur y Mercosur.
Harán un procedimiento a la Hondureña
Y con ese lavado de cara, vuelta a la "normalidad democrática".
Claro...
Ya pero...
Aquí es cuando...
...aunque no vamos a ver mucho, claro...